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El presidente de la Autoridad Portuaria de Alicante, Joaquín Ripoll, financió el viaje de once empleados del puerto a Málaga el pasado mes de abril, para participar en un campeonato de fútbol sala entre autoridades portuarias que se celebra desde hace 27 años, a pesar de que solo unos días antes había despedido a dos directivos aduciendo las pérdidas económicas de la terminal.
El desplazamiento de los empleados del puerto a la capital malagueña, donde participaron en el citado torneo entre los pasados 16 y el 21 de abril, tuvo un coste para las arcas de la Autoridad Portuaria de 12.000 euros, según la autorización del gasto firmada en su momento por el ya exdirector económico del puerto, de acuerdo con las fuentes consultadas. Los once empleados —la mayoría, policías portuarios— pasaron así en Málaga cinco días con cargo a las arcas del puerto.
Al margen de la competición deportiva —en la que los alicantinos desempeñaron un discreto papel—, el viaje incluía también actividades y jornadas de convivencia para poner en común la experiencia de los participantes, provenientes de distintas autoridades portuarias, como una ruta turística por la ciudad.
Quince días después
La Autoridad Portuaria sufragó el viaje justo quince días después de comunicar el despido por causas económicas al exdirector económico y la exdirectora comercial de la Autoridad Portuaria, que tal como publicó ABC la pasada semana, han presentado una denuncia por despido improcedente al vencer el plazo para que el puerto contestase a su reclamación sin recibir respuesta.
El desembolso por el desplazamiento y alojamiento de once personas en Málaga durante cinco días no supone un coste excesivo, aunque resulta llamativo al producirse justo después de los citados despidos, en los que la Autoridad Portuaria se acogió a la reciente reforma laboral para pagar 20 días por año de indemnización a los dos afectados.
Es más, según ha podido saber ABC, Puertos del Estado —dependiente del Ministerio de Fomento— remitió el pasado mes de febrero una circular a varias autoridades portuarias, entre las que se encontraba la de Alicante, en la que recomendaba que, a la vista de la coyuntura económica, valorasen la conveniencia de no acudir al evento deportivo. Si bien la circular no prohibía expresamente la asistencia, sí incidía en que, en el caso de puertos que estaban declarando pérdidas —como hizo el de Alicante para despedir a los dos trabajadores antes citados—, sería conveniente que renunciasen a estar representados.
Circular
A pesar de la circular, y de que las cuentas de la Autoridad Portuaria de Alicante correspondientes a 2011 se cerraron a finales de marzo —quince días antes de la competición deportiva— con pérdidas, Ripoll dio el visto bueno al desplazamiento de los once empleados que forman el equipo. El puerto alicantino se contaba así entre los veinte que participaron en el XVII Torneo de Fútbol Sala Interpuertos Españoles.
Solo quince días antes, tal como ha publicado este periódico, la misma Autoridad Portuaria esgrimía sus malos resultados económicos —que destacaba en su circular Puertos del Estado— para poder despedir a los citados empleados. Tanto el exdirector financiero como la exdirectora comercial se habían incorporado a la plantilla del puerto alicantino en la etapa del anterior presidente, Miguel Campoy —en el Senado tras las últimas elecciones generales—, y eran el único vestigio del equipo del predecesor de Ripoll que aún permanecía en su puesto.
Según ha podido constatar este periódico, tras su despido no se ha procedido a reemplazarles por otros trabajadores, sino que sus funciones se han transferido a otros departamentos. Así, la dirección económica y financiera ha pasado al área de contabilidad, mientras que la dirección comercial ha pasado a ser responsabilidad de la Fundación Puerto de Alicante, entre cuyos cometidos se cuenta la promoción del puerto. Al frente de la Fundación figura la exvicepresidenta de la Diputación en la etapa de Ripoll, Mari Carmen Jiménez.






