Tras seis meses de su lanzamiento, la red social Bananity cuenta con más de 23.000 usuarios registrados y ronda ya los dos millones de mensajes publicados. Lo que le diferencia de otras plataformas es, entre otras cosas, el tiempo de permanencia en página, que llega incluso hasta 13 minutos. El director general del proyecto, Albert Martí, desvela los entresijos de «comunidad virtual de las pasiones humanas» apadrinada por personalidades tan relevantes como el presentador Andreu Buenafuente. Idea original de Pau Garcia-Milà y Sergio Galiano, el proyecto nació en noviembre de 2011 con el objetivo de ayudar a las personas a disfrutar más de aquello que les apasiona y de convertirse así en el recomendador social de referencia. Además, ha ampliado su capital en 400.000 euros gracias a una primera ronda de financiación para el proyecto.
- Explíqueme qué es eso de Bananity...
- Tenemos una misión: ayudar a la gente a que disfrute de lo que más le apasiona. Queremos hacer el mejor recomendador que se ha hecho nunca. Muchas veces se ha intentado hacer, pero pensamos que todavía nadie ha llegado a una solución buena. De hecho, hemos hecho un poco de investigación de mercado. ¿De donde vienen las recomendaciones que tú sigues? De tu familia y amigos. ¿Por qué vienen de ahí? Muy lógico; porque la mejor recomendación personalizada, ¿quién la dará? Tus amigos y tu familia, que son los que más te conocen. Pero es que hay gente que se parece muchísimo a ti, que tú no conoces, y que no vas a agregarlo dentro tus amigos del Facebook. Nuestra idea es: cómo podemos aprender cosas de gente que se parecen a ti para que tú puedas tener recomendaciones de esas personas sin tener que meterlos en tu círculo de amigos -como hace por ejemplo Facebook-. Estamos trabajando en un algoritmo que llamamos «almas gemelas» de categoría; si una persona le apasiona la lectura, encontrar a las personas que, en lectura, ama y odia los mismos libros que tú.
- ¿Eso no entraña riesgos de crear animadversiones? ¿O empresas se mofen de sus competidoras?
- Podría darse el caso. Te mentiría si no te dijera que siempre ha sido un dilema el lado del «hate». Lo que nos dimos cuenta es que si tú, para darte recomendaciones a ti, si no tengo en cuenta las cosas que no te gustan voy a fallar. Pongo un ejemplo: me encanta el cine, y el cine de acción, pero no puedo ver a Johnny Deep. Soy el 5% de la gente que no le gusta este actor. Si tú me vas a recomendar películas quizá me recomiendes «Piratas del caribe», pero si tú sabes que no me cae bien Johnny Deep no me la recomendarías.
«Su no tengo en cuenta las cosas que no te gustan voy a fallar»
- Los datos que manejamos no han variado casi nada desde que lanzamos el proyecto. Un 70% de «love» y un 30% de «hate». La gente ama más. Además, es un experimento sociológico. Si dejas que la gente ame y odie libremente... la gente amará más. Además, queríamos hacer como un foro de debate. Es muy sano que la gente sepa que hay dos caras de la moneda, porque enriquece a la persona. Aunque a veces se dan casos... ¿Se puede amar a Hitler? ¿Se puede amar a ETA? Hemos llevado un debate ético. Pusimos unas reglas que no se podía incitar a la violencia al racismo, a la falta del respeto... y salvo muy pocas excepciones, en general, la gente ha captado muy bien el espíritu de Bananity.
- ¿El balance entonces es positivo?
- Muy positivo. Estamos a medias. Estamos muy lejos todavía. Plataformas como Twitter o Facebook llegan a España cuando tienen dos o tres años de funcionamiento. Estamos viendo crear algo desde cero. Estamos en la fase beta. Estaríamos en un 60% o 70% de todo el proyecto, con una muy buena primera reacción de la gente. Somos un equipo muy pequeño, con 8 personas. Tenemos cerca de un un millón seiscientos mil de «love» y «hates» y 23.000 usuarios registrados, todavía modestos, aunque no hemos invertido un euro en captación. Con este volumen de datos y actividad, hay que sumar que el tiempo medio de permanencia son 13 minutos, un tiempo muy elevado. Significa que a la gente que entra le engancha bastante.
- ¿Hacía falta una red social para dar a conocer nuestras fobias u opiniones tan oscuras?
- Dentro de nuestra misión tenemos uno: buscamos más «love» y menos «hate». ¿En qué sentido? En base a poder conectar gente a través de estas dos cosas creemos que estamos fomentando que, a veces, dos partes de una moneda que no se hablan, hablen y puedan solucionar sus problemas. Hemos dejado claro que pedimos expresamente lo que amas y odias para recomendarte cosas para que tu ames más. El objetivo nuestro no es regodearnos en el odio. El objetivo es que ame más la gente.
- ¿Sirve de desahogo? ¿Es una terapia?
- En Bananity ves que cosas específicas en las que pensabas que eras muy raro descubres que no eres el único. Un ejemplo: alguien contaba que era fanático de sacar solo una pierna para dormir. Una cosa que vemos es que no hay dos personas iguales. La constelación de «loves» y «hates» es de una riqueza absolutamente brutal. Nuestro reto es cómo combinamos estos elementos para tratar de hacer que la gente se lo pase mejor.








