El Fondo Diocesano para el Empleo nació en 2009 con la idea de impulsar, desde el ámbito de la solidaridad diocesana, el empleo en toda la provincia de Ciudad Real con casi 70.000 desempleados. Los cristianos de la Diócesis, entonces, comenzaron a donar un 10% de la nómina de un mes. A día de hoy, ya se han llevado a cabo más de medio centenar de peticiones para la puesta en marcha de negocios o para mantener empleados en las empresas. Pero no son sólo los feligreses o donativos privados los que sustentan este Fondo Diocesano para el Empleo. Los sacerdotes de la provincia decidieron en una de sus últimas reuniones donar la paga extra a este fondo. Según los últimos datos aportados por los responsables, en los tres primeros meses de 2012 ya ha habido más peticiones que en todo 2011, en total 21, de las cuales solo 12 se formalizaron aprobándose 8 por un importe de 40.000 euros, a 5.000 cada una a un interés 0 y a devolver en 40 meses.



