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Arropado por cinco presidentes provinciales y visiblemente afectado por la «irresponsable y absurda» querella presentada por la patronal salmantina por un supuesto delito de «apropiación indebida» y otro de «administración fraudulenta», el presidente de Cecale, Jesús Terciado, quiso dejar claro que ni tiene «el más mínimo temor» a las posibles consecuencias de «este proceso» porque «mi honestidad y el trabajo bien hecho me avalan». Tras llegar a definir su trayectoria como «inmaculada», el también máximo responsable de la patronal Cepyme anunció que su salida de la organización empresarial castellano y leonesa se retrasará hasta septiembre —estaba prevista a finales de junio— para no marcharse de Cecale «dejando la más mínima duda» sobre su gestión al frente de la misma . «Siempre he dado la cara y no me voy a ir ahora de rositas», insistió el abulense, que dijo estar «absolutamente decidido a poner las cosas en su sitio con el apoyo mayoritario de la organización y de la Asamblea, que están de nuestro lado», enfatizó. Convencido de que la la situación se «aclarará del todo antes de la finalización de mi mandato», afirmó que no se irá de la organización «sin las cuenta aprobadas, auditadas y con todo en perfecto estado de revista». Al tiempo, restó importante una y otra vez a la denuncia de Confaes, adelantada por ABC y en la que la patronal salmantina pone en cuestión el cobro de más de 22.000 euros en dietas además de denunciar el uso para «provecho personal» de la tarjeta de crédito de la patronal. En este sentido, aseguró que si el juez admite la querella —algo que consideró más que improbable— «mis abogados justificarán todos los gastos». Terciado no quiso entrar a valorar la mayoría de los cargos que la organización presidida por Juan Antonio Martín Mesonero considera «irregular», pero sí puntualizó que nunca pasó ninguna factura de una restaurante erótico y sí reconoció que solía repostar en la estación de servicio de la que es propietario.
«Gasto prudente»
En cuanto a las dietas, se limitó a señalar que las «conocen»los miembros de la Junta Directiva y que ha percibido en todo momento lo que «correspondía a mi cargo». Sin embargo, respecto a las cuantías se limitó a señalar que «nunca deberían salir de esta organización», por lo que se negó a ser él quien «airee datos internos»
«Todas las afirmaciones que se han hecho públicas están manipuladas, son tendenciosas y son falsas y los detalles los darán mis abogados en el momento oportuno», indicó Terciado, acompañado por los responsables de las patronales de Palencia, Segovia, Soria, Burgos y Valladolid.
En su «decálogo» en respuesta al registro de la querella también argumentó que el gasto total que se le imputa «es absolutamente prudente en sus seis años de mandato» y que «nadie va a poder demostrar ningún compromiso no ético porque este no ha existido».
Pese a las queja de Confaes por un supuesto «oscurantismo» en Cecale, Terciado repitió hasta en tres ocasiones que las cuentas de la patronal siempre han sido aprobadas «por unanimidad y sin ninguna impugnación» hasta el punto de asegurar que la confederación que preside «era transparente antes de que yo llegara y ahora lo es aún mucho más».
Al respecto, consideró «falso» que alguien le haya pedido los planes de viabilidad «y se los hayamos negado». Incluso, garantizó que los debates sobre las cuentas de la organización «han sido profundos y las actas sólo reflejan la máxima transparencia de la que otros no pueden hablar».
«Horas intempestivas»
Lejos de reconocer cualquier error, el presidente acusó «al señor Mesonero y al señor Tascón —secretario general de Confaes—» de haber «infringido todas las normas al asaltar la organización en ausencia de mi persona presionando y coaccionando y mintiendo al personal de la organización como pronto se va a demostrar», en referencia al expediente abierto por la patronal para investigar si la irrupción del empresario salmantino —con un notario y un requerimiento— merece alguna sanción.
Para concluir y tras asegurar que nunca ha pensado en dimitir, Terciado aseguró que siente «enormemente» esta situación y reiteró su «honestidad» al mismo tiempo que recalcó su «ingente trabajo los días laborales, los fines de semana y llegando a casa a horas intempestivas» como argumento para explicar alguno de los gastos que le atribuye Confaes en su querella criminal.






