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La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, se encuentra desde el lunes en la conflictiva y estratégica región de Transcaucasia. Llegó primero a Armenia, el martes estuvo en Georgia y el miércoles llega a Azerbaiyán. Su intención es contribuir a la solución de viejos conflictos como el de Nagorno-Karabaj, Abjasia y Osetia del Sur. También desea promover la democracia en la zona y dar de nuevo una señal de que Washington no piensa abandonar a sus aliados ante el avasallamiento de Rusia. Todo ello sobre el fondo de la producción y tránsito de gas y petróleo hacia Europa en una región especialmente rica en hidrocarburos.
Estando precisamente en Ereván, la capital de Armenia, Clinton supo de la muerte de tres soldados armenios en enfrentamientos en la frontera con tropas de Azerbaiyán. El martes las muertes se produjeron en las filas azeríes. En una nueva refriega con fuerzas armenias perecieron cinco militares.
«Este conflicto no puede solucionarse por la fuerza»
La guerra por el control de Nagorno-Karabaj, enclave montañoso en territorio azerí que siempre estuvo poblado mayoritariamente por armenios y cuyo tamaño es parecido al de la Comunidad Riojana, estalló en 1991 aunque el conflicto se gestó mucho antes. En 1921, poco después de que el poder soviético se instalara en Armenia, Azerbaiyán y Georgia, la llamada Asamblea Bolchevique del Cáucasodecidió la anexión a Azerbaiyán de Nagorno-Karabaj y la región de Najicheván. Varias generaciones de armenios han considerado que aquella decisión fue ilegítima como también el órgano que la adoptó.
Antecedentes
En 1988, las autoridades de Nagorno-Karabaj solicitaron al Sóviet Supremo de la URSS la integración de nuevo en Armenia. La propuesta provocó la ira popular en Azerbaiyán. La matanza de armenios en la ciudad azerí de Sumgaít atizó el odio interétnico y, el 2 de septiembre de 1991, la región se autoproclamó independiente. Comenzó entonces la guerra, la primera entre dos ex repúblicas soviéticas, y causó un éxodo de más de un millón de refugiados azeríes, la mayoría expulsados de Armenia, y la muerte de más de de 25.000 personas. Duró desde 1991 a 1994. Además de Nagorno-Karabaj, que tiene una población de 150.000 habitantes, las tropas armenias ocupan actualmente las zonas colindantes a fin de asegurarse corredores para el envío de fuerzas y pertrechos.
El acuerdo de alto el fuego fue firmado el 12 de mayo de 1994 gracias a la mediación del Grupo de Minsk (EEUU, Rusia y Francia). El problema, sin embargo, no está resuelto y los enfrentamientos esporádicos entre soldados armenios y azeríes suponen un goteo de muertos inacabable. Las conversaciones continúan, pero sin ningún resultado. La próxima ronda se celebra en París el 18 de junio. El presidente de Azerbaiyán, Ilham Alíev, ha advertido reiteradamente que, si las negociaciones siguen estancadas, no se puede descartar una nueva contienda.
Rusia reforzó hace cuatro años la presencia de tropas en Abjasia y Osetia del Sur
En virtud de una acuerdo de «cooperación militar», Rusia reforzó hace cuatro años la presencia de tropas en Abjasia y Osetia del Sur. Clinton exigió ayer su retirada. «Estamos en contra de la ocupación y militarización de parte del territorio georgiano por Rusia y llamamos a que cumpla sus compromisos adquiridos tras el alto el fuego de 2008, que estipulaba el repliegue de su Ejército».
Ante las protestas opositoras contra el presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, Clinton pidió ayer que las elecciones legislativas del próximo otoño y las presidenciales de 2013 sean «libres y justas». La responsable norteamericana estará hoy en Bakú (Azerbaiyán) y después viajará a Turquía.












