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Llegados a este punto del año, quien más, quien menos, está pensando en ir a la playa a pegarse un chapuzón, o ya ha ido a disfrutar del primer baño del verano. Eso conlleva presentar ante el resto de bañistas el cuerpo que uno trae después del invierno y en la primavera. Con el verano, también es momento para bodas y otro tipo de eventos para los que estar morenos se convierte en una necesidad. En consecuencia, no es difícil ver estos días a más gente en centros estéticos o solariums buscando ayuda para conseguir un bronceado de la piel de urgencia para quedar bien. Al rescate de ellos llega la caña de azúcar.
Esta planta es la que desde hace años, está permitiendo bronceados de la noche a la mañana. "En realidad, es un compuesto cuya base principal es la caña de azúcar y aloe vera", nos cuentan en el Centro Sol y Agua, donde hacen uso de la DHA (Dihidroxiacetona). Maribel Cañas es la encargada de en este centro de pulverizar a los visitantes con una pistola cargada con DHA, "como si fuera chapa y pintura pero sobre un cuerpo, para que nos entendamos".
Las sesiones de este bronceado con caña de azúcar duran apenas 15 minutos, según nos cuentan en este centro. "Cuando sales de aquí, ya tienes un poco de color, pero durante las ocho horas siguientes va subiendo hasta alcanzar el tono deseado", asegura Maribel. ¿Peligros? Ninguno: "Es totalmente natural, no genera ninguna reacción alérgica".
Trucos para conseguir un buen moreno
Aunque no genera ningún tipo de problema para la salud, sí ha habido quejas de clientes, en cuanto a que el bronceado con caña de azúcar no queda uniforme sobre todo el cuerpo. Maribel cuenta trucos para que la técnica funcione y no se produzcan efectos no deseados: "El cliente debe haberse hecho un buen 'peeling' corporal, y no ponerse después colonia, desodorante o cremas, porque la piel debe venir homogénea y sin ninguna película encima".
Para después, lo más importante es que la persona que se someta a este bronceado "se seque bien, para que el tratamiento se adhiera de forma perfecta a la piel, y que no se duche hasta las doce horas siguientes al tratamiento. Hay que intentar no sudar, porque al sudar, el poro se abre y se mancha de agua", según Maribel.
La sesión -10 euros si se quiere solo un tratamiento para la cara, 30 si es cuerpo entero- tiene efectos para "siete días habitualmente", dice la trabajadora de Sol y Agua, que matiza que "cuando está realmente mejor es en el segundo o tercer día". Luego, el bronceado empieza a desaparecer, a no ser que uno se ponga moreno como se ha hecho toda la vida: poniéndose bajo el sol. Más información en ideal.es



