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Mohamed Mursi, el candidato presidencial de los Hermanos Musulmanes, y varios de los aspirantes eliminados en la primera vuelta intentan aprovechar la ola de indignación que se ha producido en Egipto tras conocerse la sentencia del juicio de Mubarak para impulsar la descalificación del ex-primer ministro Ahmed Shafiq. La cofradía y varios grupos de jóvenes revolucionarios piensan volver hoy a la plaza Tahrir para mantener la presión sobre los gobernantes militares y exigir un nuevo juicio contra los dirigentes del antiguo régimen acusados de matar a manifestantes durante la revolución.
Mursi se reunió ayer con el naserista Hamdin Sabahi, el islamista moderado Abdelmoneim Abul Futuh -que quedaron tercero y cuarto, respectivamente, en la primera vuelta de los comicios- y con el abogado de derechos humanos Jaled Ali (séptimo) para intentar aunar esfuerzos sobre las nuevas demandas de la plaza Tahrir.
Consiguieron ponerse de acuerdo en pedir que se vuelva a juzgar a Mubarak y a sus colaboradores y en exigir que se Exigen que se impulse la «Ley de Aislamiento Político»
Los candidatos no consiguieron, sin embargo, pactar una de las peticiones que se han escuchado en los últimos días en la plaza Tahrir: la creación de un consejo presidencial interino que asumiría el poder y suspendería las elecciones. Según Maher, Mursi prometió reflexionar sobre ello y volver a reunirse con los candidatos, pero parece poco probable que la cofradía, probablemente el grupo que más se beneficiará de este nuevo despertar revolucionario que ha agitado el veredicto de Mubarak, acepte boicotear unas elecciones que tienen muchas posibilidades de ganar.
Irregularidades en las elecciones
Tanto Sabahi como Abul Futuh y Ali denunciaron ayer también irregularidades en los comicios a favor de Shafiq que, según ellos, invalidarían la primera vuelta. Los ex-candidatos aseguran que se inutilizaron hasta 1,5 millones de votos. Sabahi, que obtuvo un 20% de los sufragios y al que afectarían más directamente estas supuestas irregularidades, presentó ayer formalmente una denuncia en un tribunal cairota para que se anulen los resultados de la primera vuelta.
La hermandad se unirá a las protestas convocadas para hoy en Tahrir, que volvió a ser ocupada tras conocerse el veredicto y que ayer, por tercer día consecutivo, seguía alojando a cientos de manifestantes. Aunque Hosni Mubarak y el ex-ministro de Interior Habib el Adli fueron condenados a la cadena perpetua por no frenar la masacre, los hijos del dictador y seis altos cargos de aparato de seguridad fueron absueltos, por lo que la matanza de manifestantes se queda sin responsables, aseguran las víctimas.













