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Congelados como estatuas griegas (o como los desiertos bolsillos de cualquier griego de ahora) se han quedado los autores ante la propuesta del Gobierno para dejar la compensación por copia privada en 5 millones. Es el sucesor del polémico y tristemente famoso canon digital, que gravaba los dispositivos electrónicos hasta que lo anuló el Gobierno.
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Hay que compensar, pero ¿cuánto?
Los autores deben recibir dinero por la capacidad de copiar sus obras que tenemos todos en casa... ¿Pero cuánto? «Con 5 millones no tienen ni para pipas», me dicen algunos expertos. El derecho a compensación lo reconoce la UE y está en las directivas y en numerosas legislaciones nacionales. Porque o se paga o no hay capacidad de copia. Además, es muy importante el concepto: se trata de compensar justamente la copia, la cuestión no es fijar una simple partida de un presupuesto exangüe.
En el Ministerio argumentan que los 5 millones son una «cifra de enganche», que es como dejar una marca para que se cree ese nuevo capítulo en los Presupuestos Generales del Estado, pero que el monto final se regulará informando a las entidades en un reglamento que estará listo en otoño.
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Recorte récord
Reducir el monto del canon (de 115 a 5 millones) a una maqueta del mismo (escala 1/23) es un verdadero récord de recorte, es algo así como el canon del recorte, y parece un tanto excesivo para las entidades. Si es cierto que el Ministerio de Educación y Cultura piensa subir razonablemente esa compensación aún podrán sobrevivir algunas entidades y se cumplirá la ley. Si no es cierto, o no llega a buen puerto, quedará en una cosa de jíbaros y las entidades no van a gestionar derechos ni izquierdos, sino solo muñones...
Les queda el consuelo de que el Gobierno prometió que lo de cargar el canon a los presupuestos sería una medida transitoria. Mientras, la UE ha nominado al excomisario Antonio Vitorino para armonizar la compensación a los autores en toda Europa. Pues como no sea al alza ¡vaya guasa!










