Los rincones de Nueva York en los que el escritor Federico García Lorca desgranó un año de su vida y de su poesía se pueden visitar en una ruta, así como contemplar una exposición con la que, desde hoy, se le rinde homenaje en el 114 aniversario de su nacimiento.
"Nueva York estremeció a García Lorca, dejó en él un impacto muy grande, le asombró con su modernidad y su pujanza industrial, y le hizo reconsiderar su visión y su concepción poética", explicó a Efe el experto Norberto Bogard, quien guía la ruta en la que se siguen los pasos del poeta para celebrar su nacimiento.
Exposición de postales
La ciudad de los rascacielos conmemora con actividades como ésta, organizadas por el Instituto Cervantes, la breve pero intensa relación del granadino (1898-1936) con la Gran Manzana, a la que llegó en 1929 para aprender inglés y que le inspiró para escribir una de sus obras más célebres y rompedoras, "Poeta en Nueva York".
Se muestran cartas de los García Lorca a Fernando de los Ríos
Estas postales, que se enviaron diversos miembros de ambas familias desde distintas partes del mundo, y en las que pueden verse una gran variedad de monumentos, paisajes u hoteles, guardan "un equilibrio entre su interés visual y los textos que contienen", según García Lorca, quien conservaba estas epístolas.
«Era un poco exagerado»
Las misivas, algunas escritas de puño y letra del autor de "La casa de Bernarda Alba" y sus parientes, "dan unas pinceladas muy útiles para dibujar un mapa de la diáspora que sufrieron estas personas a causa de la guerra", apuntó García Lorca, quien añadió que "es importante que esta historia sea conocida por nuevos públicos".
También se da a conocer el itinerario personal de este poeta universal durante su estancia en Nueva York, a través de una ruta por los lugares que frecuentó y que fueron escenario de su vida y del desarrollo de su obra artística.
Llegó deprimido a la ciudad
Este recorrido parte de la Universidad de Columbia, en cuya residencia se alojó, y que se convirtió para él en "su sede, su refugio, su oasis, porque llegó a Nueva York muy deprimido, en una etapa de gran dolor, y, durante los primeros meses, se solía quedar en su cuarto, tocando el piano y reflexionando", explicó Bogard.
La vivacidad de Nueva York pronto le subyugó
Además, debido a su reconocida posición en España, García Lorca era invitado con asiduidad a la cercana Casa Hispánica, donde se conserva el piano en el que solía tocar, acompañado por cantantes como Encarnación López "La Argentinita".
"El asombro y el impacto que produjo Nueva York en García Lorca", recuerda Bogard, también se trasluce en las cartas a su familia y en las que "exageraba un poquito, porque era un hombre apasionado, que lo vivía todo muy intensamente".
Crisis de 1929
Bogard citó como ejemplo una en la que describía la desesperación por la crisis económica de 1929 que acuciaba a los inversores de Wall Street: "Dijo que había visto a tres personas que habían saltado desde los rascacielos estrellándose a sus pies, lo que es un poquito exagerado".
También se le rendirá tributo el 13 de junio con la presentación del libro "El amante uruguayo", del peruano Santiago Roncagliolo, que recrea la relación de Lorca con el escritor Enrique Amorim, cubierta de incógnitas, como su parte de responsabilidad en el asesinato del poeta, si él robó su cadáver o si fue su amante en Argentina.







