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Tomó las riendas de la empresa gestora del circuito de Cheste en febrero. La encomienda del Consell también suponía llevar hacia el equilibrio la organización del Gran Premio de Europa de F-1
Hacia finales de febrero arrancó una nueva etapa en la gestión de la Fórmula Uno en Valencia. Gonzalo Gobert Teigeiro (Castellón, 28/12/1969), apadrinado por Adrián Campos, iniciaba un nuevo proyecto con el objetivo de reducir costes y llevar hacia el equilibrio el GP de Europa. Poco más de tres meses para organizar una carrera del gran circo. El castellonense se muestra «orgulloso» de su equipo de trabajo que «trabaja de sol a sol, de nueve de la mañana a nueve de la noche» repartidos entre el circuito de Cheste y las oficinas aledañas al «Valencia Street Circuit». Gobert atiende a ABC a tres semanas de la prueba automovilística. Trabajo contrarreloj.
—¿Cómo afrontan la recta final?
—No hay nerviosismo. Sí hay mucho trabajo y mucho estrés por todas las cosas que estamos haciendo, que van mejor de lo que habíamos planteado dada la situación de partida con la incertidumbre que rodeaba al Gran Premio, el tema de la alternancia, la situación de crisis,... Lanzamos la campaña de promoción después de Montmeló y está resultando muy bien. El vídeo «Cada Día 1 Gran Premio» tiene un resultado fabuloso. Para los medios que hemos invertido estamos sacando una rentabilidad brutal. La campaña «Fórmula Campus» con Antena 3 está yendo muy bien. Recortamos el aforo por responsabilidad y estoy confiado de que vamos a colgar el cartel de no hay billetes.
—¿Lleno pese a la coyuntura?
—Estoy convencido. Se están animando las ventas. Hay otras promociones que estamos preparando, hay una del Santander de 2x1 y está funcionando. Si no ponemos el cartel de no hay billetes estaremos muy cerca. Al final, la Fórmula Uno como cualquier otro producto es sensible al precio.
—¿Qué cifras de venta manejan?
—Estamos teniendo mucho éxito en el extranjero. Calculamos que el 64% de las ventas son en el extranjero y el 36% nacionales.
—Han reducido el aforo a 45.000 plazas de las 65.000 de 2011.
—Se ha hecho para ajustar y ser responsables con la situación. No olvidemos que esto hay que montarlo. Es decir, si montamos dos gradas y no se llenan es un coste que hay que asumir que no repercute, con lo cual una irresponsabilidad.
—¿Con la tendencia de venta podrían habilitar más tribunas?
—Sí, pero con límites. Si faltan tres días, por ejemplo, no podríamos montar una grada. Tenemos un «deadline». No estamos ahí. Si hay un repunte brutal en la venta buscaríamos soluciones como montar grada si estamos en tiempo o alternativas como un palco al mar. En un barco puedes dar servicio a 200 o 300 personas.
—No han recogido una herencia de imagen positiva hacia la carrera por la gestión anterior, la situación económica,... ¿Cómo pretenden revertir esto?
—Desconozco muchos aspectos anteriores. Llegué en marzo. Tenemos un producto que es un evento global para el que no hay presupuesto disponible para hacer promoción. Lo que hacemos es buscar una fórmula para promocionar el GP y proyectar la ciudad a través de un gran canal de televisión. El público asistente es glamour, pero también es aficionado de base. Estamos intentando cuidar todos los públicos y haciendo la F-1 accesible para casi todos. Hay precios de todo tipo para la diferentes tribunas y zonas, y ahora hemos sacado un descuento para jubilados, estudiantes y familias numerosas.
—Alonso líder. El Mundial igualado. El marco deportivo es el mejor para respaldar la carrera de Valencia.
—Desde luego es el escenario ideal. Como decía la venta a público extranjero es del 64%. Los mercados más cercanos y más potentes serían Alemania, Inglaterra, Francia e Italia. Y tenemos una situación con Alonso, Vettel, Hamilton, nos ha fallado Grosjean y Ferrari como marca implicada e importante por Italia.
—El objetivo es que los aficionados participen en el Gran Premio y que conozcan Valencias.
—Por su puesto. Que la gente venga, que conozca Valencia, que consuma la ciudad, que pernocte en Valencia.
—En años anteriores había queja respecto a los precios hoteleros.
—Por lo que yo sé hay muchos hoteles que tienen lleno. Sé que han moderado sus precios también como el resto de los servicios. Y creo que con la cifra de ventas que tenemos creo que tienen que estar contentos tanto por el 64% de venta a aficionados extranjeros como nacionales que no sean de Valencia o zonas cercanas, pues tendrán que dormir en alguna parte.
—¿Qué novedades va a tener la quinta edición del GP de Europa?
—Se va a encontrar un parque con actividades en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Vamos a intentar que esté operativo el bulevar de los campeones con los pilotos. Se va a encontrar con una buena fiesta deportiva con, esperemos, Fernando Alonso líder y un campeonato muy igualado. Y además la noche de San Juan.
—El cambio de ubicación del paddock de GP2 y GP3 para acercarse al aficionado y al ciudadano no ha cuajado.
—Se queda donde estaba porque la Porsche Cup está también por medio y los horarios quedan demasiado apretados. Y era un riesgo un poco complicado de asumir, porque si hubiesen más rescates de los habituales en alguna de las tandas podría comprometer los horarios.
—Se marcó como objetivo reducir hasta un 10% los costes de organización de la carrera. ¿Lo van a conseguir?
—Concretamente dije que aspirábamos a un recorte de entre el 5 y el 10% y posiblemente vamos a superar el 10%.
—¿Qué han hecho para conseguirlo?
—Hemos absorbido muchas contratas que hacía Valmor. Y se han sacado nuevos concursos desde el Circuito con una serie de especificaciones en los pliegos. Y se ha conseguido rebajar muchos de los costes asociados. Se ha negociado también alguno de los contratos que estaba en vigor. Y ahí se ha conseguido una reducción de los costes. Y en general, aplicando el sentido común.
—Los contratos de tribunas y vallas son a largo plazo.
—Se ha ajustado el coste a la realidad. Pero sin tener en cuenta esto ya estábamos en ahorros del 10%, teniendo en cuenta la reducción de aforo superaremos esa cifra del diez en costes.
—Reducen costes ¿Puede ser viable?
—Reducir costes y mejorar ingresos siempre ayuda a acercarse a la rentabilidad. Pero el evento no es rentable y si lo fuese sería para un premio de economía. Si tienes un instrumento que te permite tener 500 millones de telespectadores en todo el mundo, una promoción brutal en todos los medios de comunicación, llenas hoteles, tienes visitas y gasto turístico y encima le ganas dinero al evento casi has inventado la rueda.
—¿Qué herencia de Valmor han recogido en términos económicos?
—A nivel contable se absorbe la sociedad como estaba cuando se compró. A nivel económico puro y duro se han heredado tres contratos. En los tres casos se ha hablado con el proveedor. Se ha ajustado el precio que traía ese contrato. Y en definitiva se están racionalizando los costos.
—Algunos sectores tienen una imagen negativa del GP ¿Cómo pueden dar la vuelta a esta circunstancia?
—Supongo que mejorando la gestión del Gran Premio y en parte lo estamos consiguiendo. Mejorando la ecuación ingresos-gastos. Teniendo más transpariencia. Y mejorando la asistencia al GP y llamando la atención de más turistas.
—¿La solución es la alternancia?
—Seguro. No veo otra solución. No tengo duda. No tiene sentido tener el GP de Montmeló el 13 de mayo y nosotros el 24 de junio con la situación que hay ahora mismo en España.
—¿Son cuatro años para Valencia, otros cuatro para Montmeló y uno más opcional para cada uno?
—Lo desconozco.
—El acuerdo entre los presidentes Fabra y Mas está claro.
—Me consta que existe el acuerdo. Falta oficializarlo. Creo que es la mejor solución para ambas partes.
—¿Le sonaron a desmarque las palabras de Artur Mas tras Montmeló respecto a la alternancia?
—No creo que hubiese desmarque. Él estaba en su casa y tenía que barrer para su casa. Pero él no dijo en ningún momento no a la alternancia.
—¿Se podría anunciar la alternancia en la carrera de Valencia?
—Seguro que se va a anunciar en las próximas semanas. No sé si será antes o después del Gran Premio; creo que están solucionando los últimos flecos. La situación ideal para nosotros sería anunciar el no hay billetes, que ganase Alonso su primera carrera en Valencia, que no hubiese problemas y que se anuncie la alternancia.
—¿Cómo imagina usted la F-1 en Valencia con la alternancia?
—Esto tendría que tender hacia una racionalización de los espacios en el Puerto, donde algunas estructuras sean fijas. No hablo de las gradas. Por ejemplo, el podio. Es un ejemplo, hacerlo bonito, permanente, en lugar fijo y que sea referencia como pueda ser el bulevar de los campeones. Luego habría que mejorar la proyección internacional para que cada vez vengan más turistas. Y mejorar el producto en sí.
—¿Se plantean realizar otra serie de actividades relacionadas con el automovilismo los años en los que no haya GP para crear más afición?
—Como idea es muy buena. Pero al tiempo es una complicación. Montar este dispositivo vale mucho dinero. Y es el montaje de una pista que son 12 kilómetros de muros de protección, 65.000 neumáticos, 16 kilómetros de valla perimetral,… es un montaje impresionante que implica muchos recursos y es difícil replicar esto con otro tipo de evento.
—Valencia tiene a su favor que entra, como trazado urbano, en la idea de Ecclestone de la F-1 frente a los circuitos tradicionales.
—Ahora está Manhattan que quiere entrar. Este tipo de F-1 que va hacia el espectáculo va en la línea de circuitos en ciudades y la promoción para el lugar donde se celebra es impresionante. Tú ves cualquier GP de F-1 en un circuito tradicional y si no eres muy entendido no se sabe discernir entre uno y otro. Tú lo ves en Valencia y sabes que es Valencia. Ciudades en el mundo con cerca de ochocientos mil o un millón de habitantes hay unas quinientas. Valencia es una de ellas. Sobresalir de esa liga es muy complicado y un evento de este tipo te ayuda.
—Luego a Valencia le interesa no perder en ningún caso la F-1.
—No a cualquier precio. Aquí hay que ajustar los costes. Hay que mejorar los ingresos. Y llegando a cierto equilibrio esto interesa.
—¿Qué significa la figura de Adrián Campos en la actual gestión?
—Adrián Campos es una figura por sí mismo. Es el único expiloto valenciano que ha corrido en F-1. Es director de un equipo de competición, que conoce al dedillo este negocio. Él asesora al presidente, pero no tiene ningún cargo orgánico en el Circuito.
—¿Qué opinión tiene de la posibilidad de que llegue el Parque Ferrari?
—Si viene un inversor con mil millones de euros a montar un parque al lado del circuito le pondremos la alfombra roja no para que ponga mil, sino dos mil. Pero la verdad es que veo difícil que eso cuaje.
—¿Cómo se presenta también la temporada en el Ricardo Tormo?
—El último fin de semana de septiembre tendremos la DTM, que es apasionante. Corre un valenciano que es Roberto Merhi, que nos dará muchas alegrías. Y en noviembre tenemos MotoGP, que es nuestra otra gran fiesta. El campeonato está muy reñido y esperemos que llegue con varias categorías por decidir. A efectos de gestión tuve tiempo al llegar de tomar algunas medidas y ajustes y lo retomamos una vez pase el Gran Premio de Europa.





