Galicia

Galicia / por un boleto

Los diez millones de la discordia

Dos amigos de Noia rompen su relación y llegan a los juzgados tras una disputa por un décimo del gordo de la primitiva

Día 04/06/2012

Compartir

A finales del año 2005, concretamente en el mes de noviembre, el gordo de la primitiva premió a muchos vecinos de la localidad coruñesa de Noia, como le ocurrió a Ricardo Pedrosa, ganador de diez millones de euros. Sin embargo, dicho galardón ha saltado recientemente a los juzgados con el objetivo de resolver un dilema entre dos vecinos: ¿Ganó Pedrosa en solitario? Seis años después, y tras muchos rumores entre los habitantes del pequeño municipio y disputas con otro noiés, José Ramón Freire, Pedrosa se ha visto involucrado en un juicio —que ya ha quedado visto para sentencia el pasado 29 de mayo— donde la Fiscalía pide cinco años de cárcel por un delito de apropiación indebida.

Y es que Freire, conocido en Noia como «O Machote» —pues regenta la empresa Transportes O Machote—, le reclama la mitad de esos diez millones de euros, pues afirma que cubrieron entre los dos ese décimo agraciado. Seis años han tenido que pasar para que se celebrase el pleito en la Audiencia Provincial de La Coruña, tiempo en el que Pedrosa y Freire rompieron su amistad después de que éste último se enterase, seis meses después de lo ocurrido, de la ocultación del premio por parte del que, hasta entonces y supuestamente, era su amigo.

Pero las versiones de los que ahora son oficialmente examigos e, incluso, enemigos, son contradictorias. Mientras Pedrosa defiende su inocencia explicando que ese día él solo jugó a los mismos números de siempre, Freire expone que ambos coincidieron en un bar y decidieron amañar un décimo a medias, pensando incluso en marcharse a Cuba si les tocaba el premio. Nada de eso sucedió, sino más bien, todo lo contrario. Los dos siguen viviendo en Noia y cuando se encuentran, bajan la cabeza y prosiguen su camino, a sabiendas de que va a ser imposible recuperar el compañerismo de antaño.

Pero en esta historia a dos bandas se han visto involucradas más personas. El camarero del bar —el Bar-Hostal Elisardo— que supuestamente selló el décimo ese día, explicó en el juicio que se acordaba de que la apuesta había sido conjunta, pero dijo no recordar nada más. Sin embargo, resulta llamativo que Freire no se enterara de que le había tocado el premio hasta seis meses más tarde, cuando en Noia era el tema de moda y los rumores acerca del entuerto empezaban a cobrar forma.

Según Pedrosa, los números de la discordia —concretamente el 17, 18, 43, 44, 45 y como complementario el 5—, se correspondían con cifras que respondían a temas personales suyos, por lo que en su comparecencia tachó la demanda de un mero «montaje». Además, y según apuntó, meses después se presentaron en su casa varios vecinos (entre ellos Freire) que reclamaban la mitad de su premio, esto es, cinco millones, algo que el propio Pedrosa vio «como fruto de la envida y del rencor».

«Un boleto compartido»

A partir de entonces en la zona no se habla de otra cosa, sobre todo tras la celebración de la vista judicial hace una semana, lo que provocó que el tema volviese a copar las conversaciones en los bares noienses. Unos se decantan por Pedrosa y otros por Freire, aunque el rumor general es que el décimo era de los dos. Pero «amigos, amigos, tampoco eran mucho, se tomaban unos vinos juntos pero nada más», explicaba a este periódico el dueño de un bar cercano al Hostal Elisardo, establecimiento en el que la dueña del bar evita pronunciarse y zanja el tema: «Fue el camarero quien selló el décimo».

Pedrosa, con diez millones en el bolsillo, continúa viviendo y conduciendo por Noia con su vieja furgoneta oxidada, según apunta un vecino, quien remarca que el acusado «no compró nada, ni un coche» tras cobrar el premio millonario. «Siempre fue un agarrado para esas cosas», puntualiza.

Por su parte, Freire sigue con la vida que tenía de transportista y con su mujer, Maribel, que «antes hacía chaquetas», sentencia una vecina, quien al mismo tiempo le saca importancia al asunto: «Siendo compañeros y enfadarse así por tan solo cinco millones...¡Qué pena!»-. Pero semeja que, con dinero de por medio, escasas son las amistades.

  • Compartir

publicidad
Últimos vídeos

Miles de personas participan en el centro de Madrid en...

Lo último...

Hemeroteca

La portada de...

Un día en tu vida:

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.