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Casi la mitad de los matrimonios de Wenzhou, donde viven muchas familias adineradas, tienen dos vástagos
Una pareja china que incumplió la política oficial del «hijo único» y tuvo un segundo vástago deberá pagar 205.000 dólares (165.384 euros), la mayor multa impuesta por las autoridades de Ruian (sureste), informaron hoy medios locales.
La elevada cifra a pagar por los padres, cuyas identidades no han sido reveladas, resulta de multiplicar en un abanico de cuatro a ocho veces sus ingresos anuales, como estipula la legislación en esa ciudad del distrito Wenzhou, donde viven muchas familias adineradas. En Ruian, de hecho, se han registrado las máximas multas fijadas hasta ahora, según las autoridades locales, flexibles a la hora de planificar con las familias el pago de las multas, indican las mismas fuentes.
La multa más elevada hasta la fecha había sido de 158.000 euros
Envejecimiento de la población
Entre los requisitos que impone la legislación para permitir un segundo hijo figuran que ambos cónyuges sean hijos únicos, que residan en zonas rurales si el primero vástago fue mujer o que el primer descendiente sufra una enfermedad no hereditaria.
La política del «hijo único» se instauró en 1979 para frenar la superpoblación en China y, según las estadísticas gubernamentales, ha logrado reducir el crecimiento demográfico anual de 1,35 millones en 1980 a 630.000 en la actualidad. En los últimos años se ha debatido la posibilidad de relajar la política para hacer frente al problema del envejecimiento de la población.









