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Acompañado por el piloto Marc Gené y el director general de ARP Lorenzo Bassetti, el doble campeón mundial de Fórmula 1 Fernando Alonso estrenó oficialmente la tienda de Ferrari en la calle Serrano de Madrid, que llevaba un par de meses abierta al público. La popular milla de oro de la capital madrileña olió de repente a rueda quemada y gasolina por la presencia de una imponente colección de Ferraris a las puertas del establecimiento. El Ferrari Parade paseó por el centro de Madrid el símbolo de la divisa, el famoso cavallino rampante.
Alonso repasó el Mundial de F-1 en una rueda de prensa, mientras en el exterior de la tienda crecía la afluencia de público, atraído por el campeón del mundo. “Sentiría más emoción si fuéramos líderes en la última carrera, allá por noviembre”, dijo el asturiano, que encabeza la general del campeonato con tres puntos de ventaja sobre Vettel.
“Hemos sufrido al principio del campeonato porque no estábamos al nivel de nuestros competidores y ahora hay que confirmar los últimos resultados en las próximas carreras, en Mónaco y en Valencia —comentó el ovetense—. Estamos líderes igual que podríamos estar en la sexta o la séptima posición”.
“La idea en Canadá es confirmar que somos competitivos en circunstancias normales —dijo Alonso—. Ya sabemos que Montmeló y Mónaco son circuitos atípicos y que todos los equipos van a presentar mejoras. Se trata de que nosotros estemos en evolución constante. Era impensable ser líder del Mundial”. [Clasificación del Mundial]
Alonso habló de la igualdad del certamen y de su compañero Massa. “Ahora estamos igualados por las restricciones del reglamento. Siempre han prohibido los elementos que marcan la diferencia, los dobles difusores, el conducto F, los escapes soplados... Ahora parece la GP2”. “Es difícil pensar que que Massa no vaya a sumar muchos puntos en lo que falta de Mundial. Tiene talento de sobra. No es normal lo que pasaba hasta ahora”.





