El presidente nacional de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, pidió ayer al Gobierno que abra una «segunda vuelta» o una «repesca» del plan de pagos a los proveedores, ya que hay unos 7.000 millones en facturas pendientes que han quedado sin asignar. Amor celebró el plan de pago a los proveedores por importe de 28.000 millones, aunque inicialmente se preveía el pago de 35.000 millones de euros.
«Espero que el Gobierno —dijo Amor— abra una segunda vuelta de facturas pendientes por importe de 7.000 millones que han quedado sin asignar porque no estaban registradas y ahora sí. Que haga una repesca». Creen que el pago a los proveedores supondrá una «importante inyección» para el tejido empresarial de este país.







