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Las presiones para que los agentes impongan más sanciones de tráfico forman parte del día a día del destacamento de tráfico de La Coruña. Así lo desvela un informe interno al que ha tenido acceso este medio y en el que se advierte por escrito a uno de los efectivos de este cuerpo que debe «mejorar su rendimiento individual, lo que sin duda contribuirá en mayor medida a que su Unidad de destino alcance los objetivos que tiene encomendados». Entre las metas a las que se hace referencia en esta cita textual cabe subrayar los kilómetros que el agente realiza en motocicleta o en otros vehículos, los servicios de protección que lleva a cabo cada mes y también «las denuncias, las sanciones notificadas con el radar y las valoraciones de estas denuncias».
El informe, sellado en marzo de 2012, incluye una tabla en la que el rendimiento del agente se compara con la media obtenida por el destacamento en su conjunto. Un contraste que, en lo tocante a las denuncias interpuestas con el radar, supone un 10 contra 0. Sin embargo, fuentes de la Unión de Guardia Civiles de Galicia explican que estos datos no responden a una realidad, ya que «esa media que aparece en la tabla no es real, no está cotejada al cien por cien». A lo que añaden: «En Pontevedra y en Ourense nunca ha habido un preaviso ni nunca se ha retirado dinero. Eso qué significa, ¿que allí no hay nadie que denuncie por debajo de la media de los demás? Es imposible».
15 casos en La Coruña
Fuentes consultadas por ABC explican que un agente puede no tener una media numérica baja de denuncias pero sí pocos puntos si las denuncias que realizó son laxas, caso de los adelantamientos. «En cambio, si se hacen denuncias como alcoholemias te dan cinco puntos. Ésa es la jugada», explican. «Pero un guardia civil durante su servicio no solo pone multas porque igual te toca dirigir una vuelta ciclista y no puedes denunciar porque ésa no es la misión, o hacer una escolta a Zamora», defienden.
Desde la UGC también critican que se amenace a los agentes que multan poco con quitarles el complemento salarial de 210 euros netos al mes, mientras que los guardia civiles de Tráfico que están en las oficinas —«y que evidentemente no pueden imponer sanciones»— lo cobran sin problema. «Si mis compañeros quisieran cobrar lo tendrían muy fácil, solo tienen que ponerse a la salida de un local de bodas o de una discoteca y hacer alcoholemias como si eso fuera una fiesta. O perseguir camioneros, te pones a la salida del Puerto Seco de La Coruña y multas, pero ésa no es la labor de la agrupación de Tráfico».
Una venganza encubierta
El número de agentes que han recibido la consabida nota de preaviso en la demarcación de La Coruña contrasta con la situación del resto de destacamentos de España. Así, el segundo en esta lista de advertencias es el de Madrid, con 6 avisos, y después está Burela, con 4. «No hay ninguna provincia que tenga tantos como la nuestra. De los cuatro destacamentos que hay en esta provincia —Corcubión, Ferrol, Santiago y La Coruña— sólo se mandan estos informes a gente de La Coruña», comentan desde la asociación, convencidos de que se trata de una venganza por una huelga que promovieron en 2008.
«Hace cuatro años el 93 por ciento de la plantilla se dio de baja e hizo una huelga encubierta porque Tráfico es la especialidad que más muertes y bajas tiene a lo largo del año por acto de servicio y los compañeros de La Coruña se quejaron porque cobraban poco. Eso hizo efecto dominó y otros destacamentos tomaron la misma medida. Finalmente Tráfico nos dio la razón y a los 8 meses se instauró el cobrar ese complemento. Ahora, el capitán ha decidido que tiene que machacar a la gente», censuran. Entre los agentes que han sido puestos en preaviso hay guardia civiles galardonados en varias acusaciones por su labor ciudadana.






