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El tiempo se agota y la incertidumbre sobre el futuro de Seda Solubles se agudiza, con el 23 de junio colgado como una guillotina sobre las cabezas de los 314 trabajadores de la planta cafetera palentina. El clamor es casi unánime reclamando un futuro para la empresa, en concurso de acreedores desde diciembre de 2011, y a esas voces que reclaman al juez que autorice la venta de la unidad productiva como «única salida viable» se suman ahora la de los tres grupos políticos con representación en las Cortes de Castilla y León (Popular, Socialista y Mixto). Los tres han consensuado una Proposición No de Ley en la que comparten la posición tanto del Comité de Empresa, como de los administradores concursales y de la Junta de Castilla y León reclamando al Juzgado que autorice esa venta.
En el texto acordado, instan a la Junta a que dé traslado a la instancia judicial competente (el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Palencia) de esta proposición «de firme respaldo» a la posición de defensa de Seda, con el objetivo de «garantizar el mantenimiento de los puestos de trabajo y el tejido productivo».
Alertan de la «la situación de incertidumbre» que padece Seda y recuerdan que la financiación privada requerida para mantener a flote la empresa está condicionada a la venta y que la ayuda de salvamento de 4,5 millones concedida por la Junta debería ser devuelta el 23 de junio si no se cierra una operación, lo que haría inviable que continúe operando.






