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Rovereto, que no sufrió importantes daños en el seísmo del 20 de mayo, ha sido en esta ocasión una de las localidades más dañadas
No quería abandonar a la Virgen. El párroco de la iglesia de Santa Catalina en Rovereto murió tras el derrumbe del templo en el terremoto que este martes ha sacudido el norte de Italia. Iván Martini trató de salvar la estatuilla de la Virgen por la que sentía tanta devoción, y el gesto le llevó a la muerte. Rovereto, que no sufrió importantes daños en el terremoto del 20 de mayo, ha sido en esta ocasión una de las localidades más dañadas por el seísmo.
Según cuenta Il Corriere della Sera, los bomberos se encontraban en el lugar tras la primera sacudida. Don Iván entró con dos de ellos a la iglesia, que había sufrido importantes daños, para evaluar las consecuencias del seísmo y recuperar algunos muebles. Tras una inesperada réplica una viga se derrumbó sobre el párroco, aplastándolo. El cura se había quedado atrás porque quería recuperar la estatua de la «madonna».
Una viga se derrumbó sobre el párroco, aplastándolo
El terremoto registrado este martes a primera hora de la mañana en el norte de Italia ha dejado por el momento quince muertos y más de 5.000 personas evacuadas de sus hogares, según datos del Gobierno regional de Emilia Romaña.










