Es éste un territorio legendario que ha tenido una importancia histórica desde épocas iberas y romanas, con Mentesa Oretana (Villanueva de la Fuente) y Laminium (Alhambra); visigoda con el obispado de Mentesa; medieval con hasta 32 fortificaciones en 1243 —muchas de ellas antiguas construcciones árabes que luego serían adaptadas por los cristianos como el Castillo de Montiel, el más importante— o fortalezas defensivas de las que aún se mantienen en pie las de Terrinches, Puebla del Príncipe o Albaladejo.
Otras fueron convertidas en templos fortalezas como los de La Solana, Fuenllana o Santa Cruz de los Cáñamos, o con restos como el Castillo del Peñón en Carrizosa. Y, ya con el Siglo de Oro, con localidades como Villanueva de los Infantes o la Plaza Mayor de San Carlos del Valle, ambos conjuntos histórico-artísticos.




