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La familia dice estar cansadas de las críticas y el «mal trato» a la canaria durante su paso por la casa
La familia de Noemí, una de las concursantes más polémicas de esta edición de Gran Hermano 12+1, se ha cansado de las críticas que dicen no ha parado de recibir la canaria desde que su relación con Fael, en Gran Hermano Brasil, la convirtiera en la oveja negra de la casa.
Anoche, todos los compañeros «+1» de los finalistas abandonaron Guadalix y regresaron al plató de Telecinco, donde volvieron a someterse a una entrevista con Mercedes Milá. Noemí, como era de esperar, se llevó la peor parte. La canaria se vio de nuevo en el centro de las críticas por el engaño a Alessandro, así como por la actitud que había tomado en la casa durante los últimos días. Sin embargo, esta vez fue diferente. La madre de Noemí, «harta del espectáculo», bajo de la grada y se llevó a su hija de plató, quien parecía no entender por qué su madre tomaba esa radical decisión.
Lo cierto es que la actitud de Noemí no estaba siendo normal desde su regreso a la casa. Sus cambios de humor constantes y las reiteradas peticiones en el confesionario de pastillas para la ansiedad nos han mostrado lo peor de una concursante totalmente desestabilizada y a la que, su familia o la organización de Gran Hermano deberían haber impedido su regreso al reality.







