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Madrid ha obtenido por primera vez la mejor nota en la evaluación técnica del Comité Olímpico Internacional para las ciudades aspirantes. La capital ha sacado una nota de 8,08 puntos sobre 10, por encima de Tokio (8,01) y Estambul (6,98), las otras dos ciudades candidatas.
Sin embargo, contar con la mejor nota no asegura el beneplácito del COI en la votación final. Más aún, parece haber una «maldición» para la primera de la clase olímpica, puesto que ninguna de las que en el pasado obtuvieron mejor puntuación se acabaron llevando las Olimpiadas. El caso más llamativo fue el de Río de Janeiro en la última elección: solo sacó un 6,4, frente a los 8,3 puntos de Tokio (la mejor calificada entonces) o los 8,1 de Madrid. Incluso Chicago le superó con una valoración de 7.
Madrid 2016 obtuvo entonces la mejor puntuación en siete categorías, entre ellas «apoyos», «sedes» o «transportes». Tokio lo consiguió en seis. Río de Janeiro en ninguna pero, un año después, la candidata brasileña era elegida por amplia diferencia con Madrid y se llevaba los JJOO de 2016.
El COI puntúa a las ciudades aspirantes desde hace doce años
Para la elección de la sede olímpica en 2012 París parecía ser la mejor colocada en la carrera olímpica, después de sacar una nota de 8,5 en el informe técnico del COI. Madrid fue entonces segunda, con un 8,3, mientras que la aspirante Londres se quedaba tercera, con 7,6, muy cerca de Nueva York (7,5).
Los británicos ganaron fuerza un año después, tras la visita de la comisión de evaluación del COI a las ciudades candidatas, en la que alcanzaron el nivel de París en un informe posterior de la organización olímpica, que se emite a un mes de la elección final y que, aunque no incluye notas, termina siendo determinante para orientar el voto de los miembros del comité.
En el caso de la elección a la que ahora aspira Madrid, la siguiente fecha clave será el 15 de agosto del año que viene, cuando la comisión de evaluación que visitará en breve la ciudad publique su punto de vista sobre las diferentes candidaturas. Será entonces cuando podamos atisbar si la capital española aspira a romper la «maldición» de las mejor puntuadas en la carrera olímpica.






