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El BCE ya ha hecho su parte, pero ahora le toca a los bancos y a los Gobiernos tomar acciones acciones decisivas para superar un «momento crucial en la historia de la UE». Así ha despachado el presidente del BCE, Mario Draghi, las presiones de Roma, Madrid y París para que intervenga con urgencia en el mercado de deuda.
En un acto en la Universidad «La Sapienza» de Roma, Draghi ha aprovechado tambioén para lanzar algunas flores a su gestión y ha asegurado que las «medidas extraordinarias» adoptadas por la institución que preside han impedido el «colapso de los mercados bancarios» y han permitido «ganar tiempo» durante la crisis financiera. Tiempo que ahora deben aprovechar los Gobiernos y que debe servir para que el proyecto europeo acometa su gran salto adelante definitivo. «Hemos alcanzado un punto en el cual el proceso de integración europeo necesita de un valiente salto de imaginación política para sobrevivir», agregó.
Obviando que el futuro apenas se intuye cuando el presente lo oculta todo, Draghi se olvidó de las peticiones de España de que el BCE sostenga la deuda de los países que cumplen. El exgobernador del Banco de Italia puso además a Alemania como ejemplo de Estado del bienestar eficiente e instó a los socios comunitarios a acompañar las medidas de rigor presupuestario con un pacto por el crecimiento económico.
«Las medidas extraordinarias dispuestas por el BCE nos han permitido ganar tiempo, preservando la funcionalidad de la política monetaria, impidiendo un colapso de los mercados bancarios que habría tenido sobre los niveles productivos y ocupacionales efectos mucho mayores de los que, aunque graves, se han registrado», afirmó. Además, indicó que ahora es «vital» para el crecimiento y la creación de puestos de trabajo que los bancos «vuelvan a ponerse en condiciones de refinanciar la economía».
Draghi apostó por que los gobiernos europeos disminuyan el gasto corriente y, una vez «superada la emergencia», rebajen la presión impositiva para favorecer un crecimiento que debe ir acompañado del rigor presupuestario.
«Hemos llegado ya a un punto en el que para que sobreviva el proceso de integración europea hace falta un salto valiente con imaginación política. Y es en este contexto que he reclamado la necesidad de un pacto por el crecimiento que acompañe al conocido pacto fiscal», concretó Draghi.















