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¿Qué hacía usted en 1997, cinematográficamente hablando? Pues, con bastante probabilidad, o ver «Titanic» o ver «Men in Black». ¿Y qué podría hacer en 2012? Pues, o ver «Titanic 3D», o ver, a partir de mañana, «Men in Black 3». Hollywood, ese manantial de nuevas ideas y creatividad al límite, resucita una de las sagas por excelencia de la ciencia ficción gamberra para aplicarle tecnología 3D y, de paso, llenar las arcas de Will Smith, como si no estuvieran ya repletas. Un nuevo protagonista (Josh Brolin encarnando al Agente K -Tommy Lee Jones- de jovenzuelo) y efectos especiales para parar un tranvía son las bazas de esta superproducción con todas las letras (y las lentes, oscuras, claro).
Para quien no sea amigo de blockbusters, la cartelera ofrece una buena alternativa con «Los niños salvajes», un cinta dura como el cuarzo con la que Patricia Ferreira ganó cuatro premios gordos en el Festival de Málaga. Las esquirlas de la adolescencia forman las cuerdas de un cuadrilátero lleno de talento joven para el cine español. Hablando de nuestra industria, un veterano como Antonio del Real estrena nueva comedia, «Ni pies ni cabeza», farsa con guardias civiles y asesinatos misteriosos de por medio que supone el debut en la gran pantalla del televisivo Christian Gálvez, acompañado de rostros también populares como Jaidy Michel, Antonio Resines, Jorge Sanz o Javivi.
Violines y trompetillas
La tajada sentimental también se deja notar en los estrenos de mañana viernes. Por un lado, Zac Efron pone cara de carnero degollado en «Cuando te encuentre», un drama romántico sobre la música (con violines) del azar, y las trampas y trampillas del destino con cañonazos bélicos (y cardiacos) de fondo. Otra que tal baila es «El arte de amar», comedia episódica francesa (todo un género en sí mismo, valga la redundancia) que cuenta con la flor y nata del panorama interpretativo del país vecino, incluyendo François Cluzet («Intocable»).
Para rematar la parrilla, otros tres títulos de estreno con variopinto pelaje: una gansada con acento canadiense sobre un «padre» de 533 hijos («Starbuck»), una fábula brasileña pasablemente experimental sobre la vida y sus atalayas («Girimunho»), y un apabullante documental sobre la «dictadura del plástico» en nuestra civilización («Plastic Planet»). De todo, como en botica.





