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Cinco candidatos critican la gestión de una correduría de seguros por su supuesto apoyo a la sexta aspirante
Bajo el signo de la indiferencia y de una supuesta influencia de su correduría oficial de seguros, el Colegio de Médicos de Madrid (Icomem), celebra mañana, 24 de mayo, las elecciones para elegir a la nueva junta directiva. Se presentan 6 candidaturas, entre ellas, las del actual presidente, el ginecólogo Miguel García Alarilla. Están llamados a las urnas 38.806 facultativos. La abstención viene superando el 80%.
Los candidatos son Juan José Díaz Franco, Miguel A. Sánchez Chillón, Sonia López Arribas, Miguel García Alarilla, Guillermo Sierra Arredondo y Luis Pastor Marcos. El denominador común de todos ellos es la apuesta por dignificar la profesión y por lograr un órgano colegial que mire por sus asociados. Aquí, la colegiación es obligatoria.
Además, estos comicios profesionales están muy marcados por la gestión que realiza Uniteco, la correduría de seguros que trabaja habitualmente con el Icomem. Dicha cuestión fue muy criticada en un reciente debate al que acudieron cinco de los seis candidatos. Faltó a esta cita Sonia López Arribas que adujo «problemas de agenda». Existen testimonios de que Uniteco «apoya» y «financia» presuntamente la candidatura de esta doctora. El fantasma de la sospecha y de la justicia planea sobre estas elecciones. De hecho, Uniteco, que niega por escrito cualquier irregularidad, ha emprendido acciones legales contra parte del Pleno de la actual Junta de Gobierno, por referirse a la gestión de la correduría.
Estas son, entre otras, las notas más destacadas de cada una de las seis candidaturas:
La de Juan José Díaz Franco, psiquiatra, se considera una «candidatura profesonal e independiente». Dice conocer las carencias y dificultades» del colegio madrileño y asegura «no ser correa de transmisión de ninguna opción política, sindical o empresarial». Entre los valores que defiende se encuentran la dignidad, la innovación, la deontolología y el afán de trabajo.
La carta de presentación de Miguel A. Sánchez Chillón, médico de familia, empieza con el deseo de «cambiar el estilo» del Icomem porque «es la verdadera casa» de los médicos. Apuesta por la independencia y quiere abrir el colegio a las sociedades científicas.
La doctora Sonia López Arribas, psiquiatra, está en la parrilla de salida en medio de una lluvia de críticas por la supuesta financiación antes mencionada. Quiere crear la figura del «defensor del médico» y recortar las cuotas colegiales. En su mente está también la de un órgano colegial independiente.
Miguel A. García Alarilla tomó las riendas del Icomem cuando dimitió la anterior presidenta, Juliana Fariña, de cuya junta de gobierno formaba parte. Defiende su gestión por «constrastada y eficiente», aboga por una reforma de los estatutos y por «blindar» la autonomía del colegio.
La de Guillermo Sierra Arredondo es una candidatura que parte por reconocer la «escasez» de medios y y formación tanto del Icomem como de la profesión en general. Considera necesaria una mayor integración entre los estamentos sanitarios y quiere acabar con la saturación de las urgencias hospitalarias.
Por último, Luis Pastor Marcos, quiere llegar a la presidencia del colegio «para no hacer lo de siempre». Está convencido de que «el colegio no sirve para nada» pero eso no quiet para que se postule como líder de la organización colegial. Reivindica una «remuneración digna de las consultas por parte de las compañías aseguradoras».





