El Bayern perdió ante el Chelsea (1-2) en el Allianz Arena de Múnich y no pudo romper el maleficio del anfitrión de la final de la Champions. Ningún equipo que ha acogido en su estadio el partido decisivo para conocer el campeón ha conseguido levantar la ansiada copa desde que esta competición se disputa bajo esta denominación.
Desde que la Liga de Campeones cambiara su formato en 1992, ninguno de los clubes anfitriones ha conseguido conquistar la «orejona». Bajo el antiguo formato de la Copa de Europa, solo dos equipos lo lograron: el Real Madrid (1957) y el Inter de Milán (1965). El conjunto blanco conquistó su segunda Copa de Europa tras ganar por 2-0 a la Fiorentina italiana, mientras que el equipo italiano se proclamó campeón por segunda ocasión consecutiva al ganar por 1-0 al Benfica portugués.
Antes que el Bayern este sábado, el último equipo en disputar una final europea en su propio estadio fue el Roma en 1984, pero perdió en los penaltis ante el Liverpool inglés después de que el tiempo reglamentario finalizara con empate a un gol.






