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Los Lakers se van a ir al hoyo. Solo en ocho de 208 ocasiones un equipo ha remontado un 3-1 jugando fuera de casa el siguiente partido, situación en la que se encuentran los angelinos después de que perdieran anoche en el Staples Center frente a Oklahoma. La jugada decisiva fue así: pick and roll de Kobe y Gasol que deja solo al español, con tiro franco para decidir el partido. Pero Pau duda un segundo y se le echa encima la defensa por lo que da un pase aparentemente bueno a World Peace. La envergadura de Durant intercepta el pase, a correr y triple del mismo Durant que deja a los Lakers al borde del abismo.
A partir de ahí el terremoto. Kobe, muy amigo de soltar la lengua cuando no debe y de mostrar un compañerismo cero, acusa a Gasol en la rueda de prensa: "Debió tirar" o "debe ser más agresivo", mientras Pau se defendía: "No perdimos por mi fallo. Hubo muchas malas jugadas en el último cuarto. Sí, debería haber tirado, cometí un error y si pudiera echaría marcha atrás lo haría, pero no creo que perdiéramos por eso".
Bajan las aguas revueltas en Los Angeles, sobre todo porque a Bryant se le olvidó mencionar otros detalles importantes para que los Lakers perdieran ese partido y algunos otros más: por ejemplo, que hizo dos de diez en los últimos minutos, que Durant le metió todo lo que se tiró frente a él, que lleva sin decidir un partido en los últimos segundos desde que jugaba en Italia y que tanta fama que tiene de jugador decisivo en las jugadas vitales se viene abajo si se miran sus estadísticas, sobre todo en las del segundo partido frente a Oklahoma donde fue una sombra de lo que fue. Él también se defiende: "Nunca me ha defendido un hombre tan alto como Durant" (2,08 frente a los 1,98 de Kobe). Pues crece..., sobre todo mentalmente porque además Durant no le defiende todo el tiempo. Si se busca excusas para él que las busque también para los demás, listillo...





