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La Biblioteca Nacional de España sigue soplando las velas de la tarta de su tricentenario cumpleaños. Y lo sigue haciendo con actividades que rebosan de impulso y de originalidad. No en vano, la institución disfruta y alberga un «fondo de armario» cultural como muy pocos existen en todo el planeta.
En esta ocasión, se trata de una nueva exposición, pero una exposición bastante especial, denominada «Biblioteca Nacional de España. Otras Miradas», que organizan la propia Biblioteca Nacional de España y Acción Cultural Española, con Juan Manuel Bonet como comisario.
Según la propia Biblioteca, «la exposición propone un diálogo entre piezas de la BNE y otras de una treintena de museos españoles».
Peculiarísimo viaje
Este peculiarísimo viaje comienza el día 23 con los museos madrileños, como el Prado, el Reina Sofía, el Thyssen, el Lázaro Galdiano, el Museo del Romanticismo, el Palacio Real, el Museo de Ciencias Naturales, el Museo de Historia, el Museo de América y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Dos meses después, se sumarán a la caravana museos de otras ciudades españolas.
Entre los altísimos marineros que ya se han apuntado a la nómina de viajeros están nombres como Benjamín Palencia, Larra, Valeriano Domínguez Bécquer, Juan Carreño de Miranda, Mauricio Bacarisse, José Bergamín, Tomás Borrás, Gómez de la Serna, Solana, Rembrandt, Stradivarius, Calderón de la Barca, Jorge Luis Borges y su genial hermana, Norah, García Lorca y su amigo el guitarrista y compositor Ángel Barrios...
Como explican los organizadores, «la exposición no es ni una muestra itinerante, ni una nueva selección de obras maestras, sino que una pieza de la BNE se convierte en la obra invitada de distintos museos para establecer un enriquecedor diálogo con las obras de los museos que las reciban. De esta manera, obras emblemáticas de la BNE de cualquier tipo -manuscritos, impresos, dibujos, grabados, mapas, fotografías- pueden ayudar a explicar la iconografía de un cuadro, mostrar el dibujo preparatorio para una pintura, materializar el libro que porta en la mano un personaje o contextualizar con el contenido de una sala de exposición permanente».
Bécquer frente a Bécquer
Por poner punto final y por poner un ejemplo claro, abramos la puerta del Museo del Romanticismo (precioso tras su restauración). En una de sus salas, el Antesalón, una obra del museo, «El conspirador carlista», de Valeriano Bécquer «dialogará» con otra pieza traída de la Biblioteca Nacional, delicioso dibujo que hizo Valeriano de su hermano Gustavo Adolfo Bécquer, al que también inmortalizó en un conocidísimo óleo.
Dos joyas frente a frente y así en todos los museos que generosos y sabios abran sus puertas a partir de ahora a las maravillas de la Biblioteca Nacional de España.





