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La líder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, ha advertido al presidente Artur Mas de que un pacto fiscal que excluyera a los populares provocaría una fractura social y le ha propuesto un gran pacto económico y social entre todos los partidos catalanes.
La dirigente popular, que se ha reunido con Mas durante algo más de dos horas en el Palau de la Generalitat, está dispuesta a mejorar la financiación catalana, pero siempre dentro de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA). En este sentido, ha rechazado su hoja de ruta nacionalista.
"Estamos en un cruce de emergencia y la situación es crítica" y "los temas serios se deben plantear de forma seria y responsable", ha indicado Sánchez-Camacho, muy crítica con la estrategia de confrontación de Mas. El PPC, ha dicho, que está dispuesto a trabajar por un nuevo sistema de financiación más justo, "pero se debe hacer con una negociación responsable, serena y evitando fracturas sociales".
Solidaridad finalista
Su formación, ha dicho, propone aumentar la cesta de impuestos que gestiona Cataluña y garantizar una solidaridad finalista no limitada, pero "la prioridad no es el pacto fiscal" y ha avisado de que este modelo no solucionará la crisis por sí solo."La llave que necesitamos no es la de la caja, sino la del consenso de todas las fuerzas catalanas", ha indicado Sánchez-Camacho, quien afirma "que si el pacto fiscal se hace sin el PPC se producirá con una fractura social". Ha instado al presidente catalán a agotar todas las posibilidades de negociación. Como se sabe, los votos de ERC y CiU permitirían a Mas sacar adelante su propuesta de concierto económico en el Parlamento autonómico.
Sánchez-Camacho ha explicado que en la reunión se ha valorado la situación de la economía catalana, las reformas del Gobierno y el pacto fiscal. La líder del PP le ha trasladado la preocupación por la gravísima crisis que sufren los catalanes y que frenarla es la prioridad. La presidenta de los populares catalanes ha dicho que los ajustes del gobierno catalán responden al compromiso del propio Mas a reducir el déficit, y no a las órdenes de Mariano Rajoy, como dijo el líder de CiU.
Está convencida de que el Ejecutivo español valorará el ajuste de otros 1.500 millones que acaba de aprobar la Generalitat. Ha defendido como necesario el principio de austeridad y ha avisado a Mas de que no habrá una solución catalana a la crisis, sino una solución de todos.
La reunión forma parte de la ronda de contactos que Mas mantiene con los partidos políticos catalanes para abordar el pacto fiscal, como paso previo a la cumbre que convocará en los próximos días.




