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El juicio por una pieza separada del «caso Maquillaje» ha entrado hoy en su segundo día con la declaración de Luisa Almiñana y Ramon Cristobal Rullán, antiguos gestores de la productora Bahía Difusión y Vídeo U. Su versión de los hechos ha cambiado sustancialmente con los años.
Se trata, en definitiva, del grupo de los «arrepentidos». La ex presidenta del Consejo Insular, Maria Antònia Munar, ha llegado a la Audiencia Provincial más temprano que ayer. Se espera que declare el jueves próximo. También ha declarado, a partir de las 11,00, uno de los presuntos testaferros de la cúpula de UM, Miguel Sard.
Almiñana ha reconocido que jamás se hizo el programa de radio «Temps d’Esport» por el que la productora Video U recibió una subvención. La empresa percibió, entre 2004 y 2005, un total de 240.000 euros del Consejo de Mallorca para la realización de este espacio radiofónico.
También admitió contrataciones irregulares a gente del partido nacionalista. Esta empresa audiovisual sirvió presuntamente para colocar a liberados del partido y realizar campañas electorales gratis, o a precio de amigo, para los nacionalistas.
La empresaria audiovisual ha asegurado que «en realidad» no sabía que el presunto testaferro de Munar, Víctor García, era una persona cercana al entorno de Unió Mallorquina. También ha afirmado que no tuvo relación alguna con la ex presidenta del Consejo Insular.
Primera jornada del juicio
En la primera jornada del juicio, realizada el lunes, declaró Miguel Oliver, también ex gestor del grupo audiovisual Video U. Éste reconoció ante la Audiencia que Maria Antònia Munar y su antiguo delfín político, Miquel Nadal, compraron en 2004 su productora. Según la tesis de la Fiscalía, se emplearon dos «hombres de paja»: Miquel Sard y Victor García. Sard, primo de la mujer de Nadal, ha asegurado hoy: «En UM teníamos interés de controlar un medio de comunicación».
Rullán ha afirmado que vendió sus acciones «por hacerle un favor a Oliver, al igual que Almiñana». El gestor audiovisual también ha asegurado que pensó que la intención de los inversores era poder presentarse a la subvención de la Televisión Digital Terrestre. Niega haber conocido que los inversores eran de un partido político. También ha asegurado que estos inversores fueran afines a UM era algo «raro», pero negociaron para seguir «una buena relación con ellos».
Tanto Rullán como Almiñana se han negado a contestar a las preguntas de la acusación popular. Previamente al juicio, los tres «arrepentidos» pasaron de negar todos los cargos a admitir sin tapujos cómo, entre mediados del 2004 y 2008, trabajaron -a nivel audiovisual- para Unió Mallorquina.




