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Los cazas C-101 del Ejército del Aire, mismo aparato que el pasado 26 de abril protagonizó un accidente en Meco (Madrid) por el cual murieron dos militares, han vuelto a efectuar maniobras y vuelos con normalidad, según informan a ABC fuentes militares. Un hecho que despeja las dudas sobre posibles causas técnicas motivadoras del accidente.
No obstante, el Ejército del Aire prosigue con las investigaciones oportunas para esclarecer las causas finales del accidente que se cobró la vida del capitán Julio Castellón y el alférez Eduardo Castilla. El primero perteneció a la Patrulla Águila al menos durante 2011. Todavía no hay conclusión definitiva.
El accidente sucedió cuando el avión de combate, que había partido de la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), se estrelló entre el Archivo de la Biblioteca Nacional y el centro penitenciario Madrid 2, a la altura del kilómetro 2 de la M-121 .
A la espera de la autopsia
Las mismas fuentes informaron que las autopsias de los fallecidos se está llevando a cabo de modo pormenorizado para evitar cualquier error. Tampoco se descarta que pueda finalizar esta semana, oficiándose de este modo los funerales.
El C-101 es un reactor fabricado por CASA cuyas misiones son la enseñanza básica avanzada y el entrenamiento del personal. Actualmente presta servicio en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), en el Grupo de Escuelas de Matacán de Salamanca y en el Centro Logístico de Armamento y Experimentación de Torrejón (Madrid).





