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La «versión barata y desenfadada» del París-Dakar, según sus propios organizadores, ha llegado a Estambul. En el Rally Allgäu-Orient no compiten profesionales, sino paisanos dispuestos a divertirse, y mucho.
Se nota, por ejemplo, en los coches: las normas establecen que solo pueden participar vehículos de más de 20 años de antigüedad, o de un precio inferior a 1.111 euros. Pero deben funcionar todavía, porque se venderán a lo largo del camino, y el dinero recaudado se destinará a financiar proyectos locales.
Solo pueden participar vehículos de más de 20 años de antigüedad
La de este año es la séptima edición. La ruta va desde Baviera, en Alemania, hasta Amán, en Jordania, donde los ganadores reciben su premio: un camello. «Este año, sin embargo, por los problemas en Siria, vamos hasta Bakú, en Azerbaiyán, y desde allí volaremos a Ammán», nos explica Michael Pangert, que con cinco ediciones a sus espaldas es uno de los participantes más veteranos.
Michael ganó el rally de 2007, y llegó a asistir en el parto del pequeño camello que le dieron como premio, y que les legó a sus amigos jordanos. «Era pequeñito, pero ahora ya está grande», cuenta, mostrándonos una foto. «Nunca lo he montado, no le gustan las personas», dice con una risotada.
«Un montón de problemas»
«Aquí entras en contacto con gente de muchas culturas diferentes. Por ejemplo, cada día intercambiamos cerveza alemana en los pueblos, donde nos dan sus cervezas locales», dice Markus Meissner, que participa por segunda vez. «El año pasado tuvimos un montón de problemas también. Tuvimos que coger el ferry a Chipre y de allí a Egipto, pero no nos dejaron desembarcar, así que tuvimos que volver y llegar a Amán por avión», cuenta.
Meissner pone el acento en la parte solidaria del rally. «Nuestro equipo está compuesto de tres coches, pero llevábamos un cuarto cargado de juguetes, que hemos repartido en una guardería de Rumania. También llevamos lápices, cuadernos y ordenadores portátiles para una escuela alemania en aquel país», relata. Ese coche se quedó en Bulgaria «como regalo», dice.
La mayoría de los participantes son alemanes, pero también hay británicos, estadounidenses, turcos, austriacos… «Salimos de Alemania el 18 de abril, y tenemos que estar el 13 de mayo en Bakú», dice Meissner. «Si los coches todavía funcionan, claro…».












