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Ha nacido para jugar en el Bernabéu. Cuando era una joven promesa manifestó en una entrevista, con sinceridad pulida de ilusión, que su sueño era fichar por el Real Madrid. Gonzalo Higuaín (Brest, 1987) lo consiguió en 2006, a los 19 años. No fue el traspaso de una estrella, sino de un jugador en ciernes. Tuvo que ganarse el puesto frente a figuras consagradas. Ha triunfado con Schuster, con Pellegrini y con Mourinho. Esta temporada, el salto de calidad de Benzema le robó protagonismo. Y el argentino se ha sentido herido en su orgullo. Piensa que merecía ser el titular. Sus argumentos son que ha marcado 17 goles en 1.740 minutos, con un promedio de un tanto cada 103 minutos. En la Liga, con 14 dianas en 1.011 minutos, la media es de un acierto cada 72. Benzema, su rival interno, ha anotado 21 goles en 2.298 minutos. El porcentaje es de una celebración cada 109. En Liga es de un gol cada 106. Datos que alimentan el sentimiento de agravio que ronda por la cabeza de Gonzalo. Pero el «Pipita» no se ha aprovechado de la situación. «No deseo marcharme. Quiero quedarme y conseguir más títulos con el Madrid».
Su postura ha gustado en el club. No entra al juego del supuesto interés del Manchester City y del Juventus. «En el Real Madrid no se ha recibido oferta alguna». La lesión de Karim le devuelve al once inicial del equipo. Para Mourinho nunca fue reserva: «Higuaín es jugador titular».
2009, la confirmación
El portugués no considera que hay once fijos y el resto son suplentes. Para el entrenador son titulares quienes juegan casi todos los encuentros. Benzema le había ganado el puesto en la alineación inicial, pero Gonzalo ha disputado casi todos los partidos. Era el decimosegundo hombre del portugués. Ahora será el primero. El punto de referencia del ataque.
Está preparado para asumir la responsabilidad ofensiva frente al Rayo, el Español y el Betis. Veremos si también es el atacante que se medirá al CSKA el 14 de marzo. No siente presión. Ha rendido a lo largo cinco años, con 201 partidos y 94 dianas. Se ganó la consideración de todos hace cuatro. En la Liga 08-09 fue el goleador del equipo: 24 tantos.
Es un guerrero. Hace un año se operó de una grave lesión discal, en la columna vertebral, de la que surgió más fuerte. Esa dolencia ha retirado a muchos profesionales. Con Higuaín no pudo. Está acostumbrado a luchar para jugar. Vino de River sin padrinos y con poca plata. Sus méritos los ha conseguido él solo.
«Mi gran objetivo es conquistar la Liga de Campeones con el Real Madrid», señala el rematador. Tiene contrato hasta 2016 y una ficha de 3,5 millones anuales netos. Algunos intermediarios piensan que será traspasado si la entidad levanta en mayo esa décima Copa de Europa. Él no quiere irse. Desea hacer historia en el club de sus amores.







