El Ayuntamiento de Toledo descarta, por ahora, movilizarse para exigir el pago de la deuda de más de 10 millones de euros que mantiene el Gobierno regional con la ciudad de Toledo. Según explicó a ABC el portavoz del equipo de gobierno, Rafael Perezagua, «trataremos de resolver las cosas bajo un principio de respeto, colaboración y cooperación con la Comunidad autónoma, aunque exigiendo de manera rotunda que cumpla con sus compromisos por el interés público».
No obstante, Perezagua dijo comprender a los más de 40 alcaldes socialistas de la provicia de Ciudad Real, encabezados por el primer edil de Puertollano, que se encerraron en la sede de la Delegación de la Junta para reclamar el dinero que les adeuda el Gobierno de María Dolores de Cospedal, cifrado, según sus propios datos, en cerca de 50 millones de euros, aunque a primeras horas de la noche se retiraron.
En la ciudad Toledo, el equipo de gobierno socialista considera que el pago de esta deuda mejoraría la tesoría del Ayuntamiento y «tendríamos un gran alivio» porque, según Perezagua, la situación está asfixiando las arcas municipales, y destacó como lo más urgente el pago de más de dos millones de euros de los tributos, porque «los ciudadanos han pagado y su dinero se debería invertir en la ciudad en la que viven».
El portavoz municipal también se quejó de las paralizaciones que están sufriendo los grandes proyectos de la ciudad, como el Hospital General, el centro de Salud de Santa Bárbara o el de Azucaica y, en esta última semana, el remonte de Safont. Además, exigió a la Junta una solución para la apertura del Hospitalito del Rey, que está cerrado tras la reforma que se realizó en la anterior legislatura o la obra de la residencia de San Juan de Dios.
Petición al PP municipal
Además, exigió a los concejales del Partido Popular de Toledo que defiendan los intereses de su ciudad por encima de «sus jefes», porque hay asuntos muy importantes para la ciudad que dependen de decisiones que debe adoptar la Junta de Comunidades, como el desbloqueo de los planes urbanísticos que permitirían la generación de riqueza por la implantación de empresas como El Corte Inglés o Coca Cola, y también el pago de la deuda que tiene la Administración regional con el Consistorio.
Por su parte, el portavoz del grupo municipal de Izquierda Unida en Toledo, Aurelio San Emeterio, criticó ayer a la Junta por licitar obras en ciudades gobernadas por el PP, como en Guadalajara, y «paralizar» otras en ciudades bajo mandato socialista, como en la capital regional el remonte mecánico de Safont o el Hospital de Toledo. «No queremos pensar que esto sucede porque allí gobierno el PP con mayoría absoluta», señaló San Emeterio, aunque recalcó que con la «excusa de la crisis» está «paralizando» Toledo, según señaló el grupo de IU en una nota de prensa.
Para el portavoz de IU en el Ayuntamiento de Toledo, la Junta está contribuyendo a «desmantelar el tejido productor y a crear desempleo» con el argumento de la falta de liquidez y la necesidad de buscar el equilibrio entre ingresos y gastos. También acusó al Gobierno regional de retrasar la instalación de empresas en la ciudad, de perjudicar el turismo y de mermar la calidad de la atención sanitaria.




