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Hay que agradecerle a Josep Guardiola que considere su sello y rúbrica tan digno de reflexión y acuerdo íntimo, ojalá todos actuáramos así, como si, al firmar, mojáramos la pluma en leche de tigre...
NO hay ahora en toda Cataluña mayor incertidumbre que la de si Josep Guardiola firma o no firma, y no hay nadie en el Barça, de taquillero para arriba, que no sueñe con la imagen de un Guardiola sonriente, con la pluma en mano y estampando su firma en el contrato que lo ligue, un año más, al destino del equipo de fútbol que entrena.
Por eso ayer me dio un vuelco el corazón al ver esa imagen, la de Guardiola sonriente y firmando, aunque a su lado (y me extrañó al principio) no estaba Sandro Rosell sino una señora con gafas y más sonriente aún que Guardiola. Al leer ya lo menudo de la noticia, pensé: «¡joder, con Guardiola, toda Cataluña y media España esperando que plante su firma, y el tío se hace fotos firmando otra cosa que nada tiene que ver con lo que todo el mundo espera!»...
Según la noticia, lo que el entrenador del Barça firmaba tan pública y sonoramente era su adhesión y la de sus hijos a Òmnium Cultural, lo que viene a apoyar algo que siempre dice Guardiola: que uno ha de firmar cuándo y dónde crea; o dicho de otro modo: que la firma te salga de dentro, como un estornudo. Y hay que agradecerle a Josep Guardiola que considere su sello y rúbrica tan digno de reflexión y acuerdo íntimo, ojalá todos actuáramos así, como si, al firmar, mojáramos la pluma en leche de tigre... Y su firma tiene aún más valor al producirse justo después de que la Generalitat le inocule a Òmnium otro millón y medio de euros para ir tirando, y que el PP pida una auditoria que esclarezca el destino del chorro (o chorrillo, si se prefiere) de millones que ha recibido la asociación en los últimos años...
¿Una auditoria al dinero público dedicado a una entidad privada que desarrolla programas como el llamado «Quedem?» o el «Voluntariado para la lengua»?... ¡Qué ordinariez!... ¡Una auditoría en estos tiempos que corren!...
Pues no se sabe de qué se reía Guardiola en la foto de la firma, pero Muriel Casals, la presidenta de Òmnium, que es quien aparece a su lado, a lo mejor era eso, precisamente, lo que le hacía tanta gracia: ¡una auditoría!, ja, ja, ja.




