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El presidente observa problemas en el abastecimiento en las zonas rurales, ante el segundo año más seco del último medio siglo
SANTIAGO
Galicia vive la segunda peor sequía del último medio siglo tras la falta de precipitaciones desde la primavera del año pasado, una situación que va empeorando cada vez más con el paso de los meses y que, según apuntó Meteogalicia ayer, no va a cambiar en este mes de febrero, también seco. Ante la situación, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se mostró ayer muy contundente, afirmando que «no se puede malgastar una sola gota de agua» y llamando a la «responsabilidad de todos» los gallegos de cara a este propósito.
Feijóo aprovechó la apertura del Congreso AQUA´12, para no caer en el «alarmismo» pero sí tener en cuenta que el riesgo existe, sobre todo en «algunas zonas» del rural gallego, en donde el Ejecutivo económico mantiene un contacto permanente. De hecho, en algunos entes locales ya se iniciaron obras de emergencia para garantizar el abastecimiento de agua a todos los vecinos. Sin embargo, el presidente ve «garantizado» el abastecimiento en las grandes ciudades, urbes como Ourense, que se confirma como la menos afectada por esta sequía o La Coruña, zona que peor soporta esta falta de lluvias.
En cuanto a los niveles de los embalses, que casi todos ellos se mantienen en los propios de esta época del año si se tiene en cuenta el margen que siempre hay que dejar para prevenir inundaciones, Feijóo aseguró que la Xunta «vigila» estos datos para garantizar el correcto abastecimiento del agua en los 29.000 núcleos de población de la Comunidad gallega. Con todo, Feijóo quiso dejar claro que «contra la creencia popular, en Galicia no sobra una gota de agua», lo que atestigua unos números que definen la situación como de «extraordinaria escasez».
El acto también contó con la presencia del conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, quien pronunció una conferencia bajo el lema «Nuevos retos en la gestión del agua», incidiendo directamente en el problema de la sequía en la Comunidad, además de hacer una mención especial a los caudales de los ríos gallegos, con una «variabilidad estacional muy importante».
La gestión hidráulica, junto con la protección ambiental, son las «dos prioridades del Ejecutivo gallego», apuntó el presidente, quien reclamó una cooperación entre agentes sociales y económicos para primar «las políticas de sostenibilidad y de eficiencia en la gestión, administración y regulación del agua» que minimicen el consumo del agua y maximicen su calidad.
Con 650 actuaciones dentro del Plan Hidrológico Galicia-Costa y con 1.000 millones de euros de inversión dentro del proyecto, Galicia también aprobó recientemente una «nueva Ley de Aguas que hace especial hincapié en la gestión del recurso en la Comunidad», según el Ejecutivo, en la cual se fusionaron los dos organismos encargados de la gestión hidráulica en un solo, Aguas de Galicia. Todo para administrar un sector «con un enorme futuro», apuntó Feijóo, desde el punto de vista económico, tecnológico y de creación de empleo.
Apoyo al saneamiento local
Por otro lado, desde el Gobierno gallego pretenden apoyar todas aquellas iniciativas llevadas a cabo por los ayuntamientos que apuesten por compartir los servicios de abastecimiento y saneamiento, con el objetivo de lograr una «mayor calidad ecológica y económica en la administración de este recurso», afirmó Núlez Feijóo.
Con ello, la Xunta establece un proyecto de cooperación entre la Administración autonómica, local y estatal, como el presentado en lo referente a las depuradoras. En este ámbito, el Ejecutivo gallego propuso un modelo de depuración el que «puede asumir, si las administraciones locales no están en condiciones de hacerlo» la explotación directa de las 132 depuradoras para más de 2.000 habitantes. Aun así, este número aumentará hasta las 150 depuradoras a finales de este 2012, según apuntó Núñez Feijóo.




