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Diez personas murieron arrolladas en el mes de eneroLa poca visibilidad, un denominador común
SANTIAGO
Durante el pasado mes de enero, diez personas murieron atropelladas en las carreteras gallegas. La preocupante cifra, que iguala la de la mitad de fallecidos en todo el 2011, fue analizada ayer en una comisión autonómica sobre seguridad vial. Tras la reunión, el delegado del Gobierno en la Comunidad, Samuel Juárez, destacó que el 77 por ciento de los atropellados que finalmente perecieron estaban cruzando la carretera. Otro de los denominadores comunes en estos arrollamientos es la falta de visibilidad, un factor compartido en el 64 por ciento de los siniestros mortales.
Asimismo, destaca el hecho de que la mitad de las víctimas sobrepasasen los 65 años de edad, un dato determinante que completa el perfil del atropellado en la Comunidad, el de una persona de edad avanzada que cruza el asfalto en horas con poca visibilidad y sin portar ningún elemento reflectante. «La mayor parte de los atropellos se deben a una conducta inapropiada del propio peatón», afirmó Samuel Juárez en compañía del jefe provincial de Tráfico de La Coruña, Pedro Pastor. Ahondando en las causas del elevado número de siniestros de esta naturaleza se han producido en los viales gallegos desde el arranque del año, Juárez también vinculó este índice con la dispersión de la población en Galicia, «que provoca que haya más tránsito en las carreteras».
Ante lo preocupante de la situación, las autoridades realizan un llamamiento a la ciudadanía para que el uso de elementos reflectantes, como los chalecos, se consolide como medida de precaución. Además, y según anunciaron ayer tras la comisión autonómica, está previsto crear un grupo de trabajo para «diseñar las campañas a llevar a cabo», como charlas en centros cívicos y el reparto de chalecos en el ámbito rural. Estas medidas se pondrán en marcha a finales del próximo verano, coincidiendo con el cambio horario y la rebaja en las horas de luz.
En lo tocante al balance de 2011, Juárez destacó el buen dato logrado en el capítulo de accidentes mortales, con una reducción del 57% en comparación con los datos contabilizados en 2003. De este modo, fueron 165 las personas que perdieron la vida en la Comunidad, 144 de ellas en siniestros en carreteras y otras 21 en el ámbito urbano. Pese a todo, el tramo horario más conflictivo sigue estando entre las 14 y las 20 horas. Las vías convencionales, por su parte, son las que concentran una mayor siniestralidad.
Distracciones con el móvil
El jefe de Tráfico de La Coruña destacó, en su intervención, que la mayoría de los accidentes están precedidos por una infracción. Entre las más comunes citó la velocidad y el alcohol, que se dan en un 30 por ciento de los siniestros. Aunque alertó: «Aumentan las colisiones que tienen su origen en una distracción por el uso del teléfono móvil o de navegadores».




