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«Ni confirmo, ni desmiento». Entre sus aspiraciones no se encuentra la de entrar en la lucha por la Secretaría General del PSOE en Castilla y León. No obstante, el alcalde de Soria, Carlos Martínez, no descarta jugar una partida hacia la que «nunca he dicho nunca jamás». Tras la marcha de Óscar López, la puja por su puesto no tardó en tener un primer candidato, en este caso afín a su predecesor, el palentino Julio Villarrubia. Aunque las aguas estaban tranquilas pronto se han enturbiado y es que desde distintas provincias ya se buscan alternativas en el marco de una alianza interna contracorriente, que pretende presentar un nuevo combatiente. El regidor se ha reunido ya con algunos de estos opositores del sector «crítico», y aunque, según señaló a Ical, ahora «no toca hablar de la persona», él no rechaza por completo ser la cabeza visible.
La carrera de Julio Villarrubia hacia la secretaria autonómica del PSOE parece que será una camino de rosas y espinas. Si bien aún no se ha alzado una candidatura alternativa, un sector de socialistas de la Comunidad ya avanza en la línea de apostar por un proyecto «diferente» y «consensuado», frente a la poca «credibilidad» que consideran que representa la propuesta del palentino. Así lo concluyeron el martes en una reunión —«que no es la primera ni la última»— celebrada por una corriente de opositores que tuvo lugar en León, una provincia con fuerte peso en las decisiones por el volumen de su delegación. En la misma, estuvieron presentes críticos e históricos leoneses, como Miguel Martínez, además del soriano Carlos Martínez y el zamorano Jesús Cuadrado.
En la cita «informal», «hablamos del futuro del PSOE en Castilla y León de cara al próximo congreso autonómico» de abril, señaló a ABC Martínez. La idea es configurar un «proyecto, sin hablar de personas», que sea capaz de generar la «confianza suficiente por parte de la ciudadanía» para poder ser una alternativa a la Junta y acabar con el «lastre» que aseguró que suponen cuatro décadas de mandato del PP.
El soriano remarcó que esa iniciativa se enmarca en el «diálogo» y la «normalidad» previa a un proceso congresual y que se debate entre «compañeros». Insistió en no considerar esta propuesta como «una alternativa a nada», sino más bien a un «proyecto común de todos», que se está esbozando, para «posteriormente buscar el equipo y el liderazgo que lo desarrollará y representará», por lo que sentenció que «no es momento» de poner caras en esta competición.
Una «espera ansiosa»
El concejal en el Ayuntamiento de León, José Antonio Díez, —uno de los críticos socialistas de esta provincia, en la que el PSOE pasa por un turbio presente tras la dimisión de su líder y la cada vez más fuerte división entre sus filas—, señaló ayer que este sector pretende valorar «seriamente la opción oficial» y presentar frente a ésta una «forma distinta de hacer las cosas». Tras la debacle electoral se ha perdido «confianza» y hay «mucha gente de izquierdas que espera ansiosa una alternativa». Y en eso están, en «devolver la credibilidad» que se ha perdido con el anterior equipo liderado por Óscar López, que ya ha apoyado a Villarrubia. La cara que encabezará este proyecto alternativo aseguró que aún no está decidida y que ni siquiera es algo que les preocupe. «Personalismos al margen», reclamó y apuntó que hay que ser «menos egocéntricos» en este sentido y apostar primero por «intentar aglutinar a la gente» para caminar en una misma dirección.




