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Los cinco independentistas también agredieron a varios agentes
La Fiscalía solicitó ayer una pena de año y medio de prisión para los cinco jóvenes independentistas acusados de insultar y agredir a varios agentes, así como por supuestamente intentar liberar a un arrestado de Resistencia Galega en 2010. El juicio, celebrado en el Juzgado de lo Penal Número 2 de Santiago, ha quedado visto para sentencia tras dos horas de vista celebrada a puerta cerrada debido a una serie de altercados a la entrada de los juzgados.
De hecho, después de que se le permitiera la entrada al público alrededor de las 10.10 horas, una serie de personas comenzaron a vociferar cánticos de apoyo a los acusados, tales como «vamos a ganar» o «ánimo Edu», por lo que inmediatamente se ordenó el desalojo del local, según apuntaron fuentes de la Policía. Además, y mientras estaban echando a las personas de la sala, los agentes detuvieron a un joven por agredir a un policía, hecho confirmado poco después por el Delegado del Gobierno, Samuel Juárez.
En este sentido, Juárez tachó esta clase de comportamiento, asegurando que «no hay margen para aceptar este tipo de incidentes durante la celebración de una vista en un juzgado». Lo hizo en Vigo, en donde asistió a la toma de posesión de la nueva delegada del Estado en el Consorcio de la Zona Franca, a la vez que indicó que este arresto fue «una cosa totalmente normal en estas circunstancias».
La celebración del juicio estuvo rodeada de un amplio despliegue policial en el que participaron media docena de agentes de la Policía Nacional, que custodiaron la puerta de la sala en la que se celebró el juicio. Además, una veintena de personas se concentraron en la salida del edificio judicial para despedir a Raúl A., Jorge L., Iria C., Adrián P. y Eduardo V., el único que permanece en prisión por orden de la Audiencia Nacional tras haber sido detenido en noviembre de 2011 por integración en organización terrorista y tenencia de explosivos.
Durante la vista prestaron declaración como testigos varios policías nacionales y Santiago Vigo —hermano de uno de los encausados— desde La Moraleja, donde cumple condena desde los 18 años tras ser detenido por portar una bomba en el maletero de su coche en Portosín (Porto do Son). Finalmente, el juicio concluyó a las 12.30 horas y quedó visto para sentencia, mientras la defensa solicitaba libre absolución por considerar que los delitos imputados «no tienen entidad suficiente».
Intento frustrado
Este juicio se rememora a lo sucedido el pasado 10 de octubre de 2010, en donde los cinco jóvenes intentaron liberar a Santiago Vigo, independentista radical vinculado a Resistencia Galega— mientras era trasladado por una patrulla a los juzgados compostelanos. Aunque los agentes consiguieron introducirlo dentro de la sala, los jóvenes fueron arrestados y acusados por atentar contra la autoridad. Según las fuentes de Policía consultadas ese día, uno de los asaltantes llegó a simular una pistola con su mano y apuntó en la nuca de uno de los agentes.
Aun así, el abogado de la defensa, Borxa Colmenero, subrayó que «no tiene entidad suficiente» porque los policías que estaban en el juzgado ese día no presentaban heridas de consideración, achacando los hechos a «los nervios» de la Policía.




