En Vídeo
En imágenes
La central sindical CC.OO. confirmó ayer que mantendrán la denuncia interpuesta contra las oposiciones celebradas en el ayuntamiento de Vigo por supuestas irregularidades, y que el pasado lunes provocó el ataque de un grupo de funcionarios que podrían verse afectados por el contencioso. Los hechos, que ya han sido denunciados en los juzgados, tuvieron lugar el pasado lunes cuando un grupo de unas treinta personas, formado principalmente por policías y bomberos municipales, irrumpieron en los despachos que Comisiones ocupa en el consistorio olívico al grito de «estáis poniendo en peligro el pan de nuestros hijos».
Según dieron a conocer fuentes sindicales —que no dudaron en calificar el incidente como un acto vandálico— lo ocurrido ayer no fue una casualidad sino que «hay responsables directos y también indirectos». Sobre lo acontecido en las instalaciones del consistorio, explicaron que el conjunto de funcionarios denunciados actuó «acosando y maltratando a las cinco personas que había allí» (en el local que el sindicato ocupa en el concello). En una rueda de prensa ofrecida ayer con motivo del ataque, el representante comarcal de PP en Vigo, José Cameselle, lamentó, además, que «servidores de lo público» actuasen de esa forma.
Por amenazas y vejaciones
Tras el ataque al consistorio, los empleados municipales se desplazaron hasta la sede que el sindicato Comisiones tiene en el polígono de Navia. Allí, Cameselle detalló cómo le pidió un número de teléfono a los presuntos atacantes para poder localizarlos y hablar con ellos «otro día». Sin embargo, y según la narración del sindicalista, éstos lo «retuvieron durante un tiempo». Por todo ello, la central presentó una denuncia al considerar que los actos vividos tanto en el concello como en la sede pueden ser constitutivos de «amenazas, vejaciones, coacciones», e incluso hablan de «detención ilegal».
Un día después de la polémica irrupción, desde CC.OO. exigen al alcalde socialista Abel Caballero que tome cartas en el asunto y abra una investigación para delimitar responsabilidades. Esgrimen, en su solicitud, que parte de los hechos tuvieron lugar dentro de las instalaciones del propio ayuntamiento «y por trabajadores en activo y representantes sindicales del mismo». De este modo, desde Comisiones señalan directamente, entre los exaltados, a delegados de las secciones sindicales de UGT y SICO.
Desde Comisiones también afirman que el grupo de violentos profirió insultos y amenazas a los trabajadores que se encontraban en ese momento en el despacho sindical. Asimismo, denuncian que éstos se dedicaron a arrancar carteles de las paredes del local mientras exigían «a gritos» la retirada del recurso contencioso presentado contra el proceso de oposiciones. «Todo esto —manifestó Cameselle en su comparecencia pública de ayer— con la presencia y connivencia de los delegados de las dos secciones sindicales mencionadas». Al término de esta rueda de prensa, los representantes de la central afectada por los ataques del pasado lunes rechazaron este tipo de prácticas «mafiosas y antidemocráticas». Acto y seguido, responsabilizaron a las autoridades políticas del concello y a las secciones sindicales mencionadas por entender que éstas habían alimentado con «mentiras y medias verdades» este ambiente.
Caballero no se pronuncia
En el capítulo de reacciones, Caballero señaló que «no tiene constancia» de que ocurriera nada, a pesar de que parte de los hechos denunciados se produjeron en la quinta planta del consistorio vigués. Desde las filas populares, José Manuel Figueroa señaló que se trata de «un problema interno que tendrá que resolver el gobierno municipal», en referencia a las supuestas irregularidades en las oposicione. Por su parte, los nacionalistas vigueses precisaron que «está por ver lo que pasó», aunque —matizan— «desde el BNG rechazamos cualquier tipo de violencia».




