Hace tiempo que en Pozuelo de Alarcón intentan pasar página de la trama Gürtel. Aquellos tiempos de los Jaguar, las concesiones interesadas y las recalificaciones sospechosas ya suenan a pretérito. La alcaldesa, Paloma Adrados, ha dado un paso más en este sentido. El Ayuntamiento ha creado un nuevo sistema de adjudicación de contratos y contratación, que favorece la transparencia en la gestión, así como una mayor concurrencia y competencia. Los resultados comienzan a dar sus frutos: el Consistorio ha ahorrado un total de 687.375 euros en los 19 contratos que se han adjudicado desde junio.
El nuevo equipo de Gobierno ha marcado desde su llegada al Consistorio criterios en los que se reduce el tiempo de duración de los contratos, se evitan las prórrogas y se prima el precio. Paloma Adrados destaca en este sentido la importancia de estas medidas con las que se consigue prestar los mismos servicios, con la misma calidad pero gastando mucho menos. «Todas y cada una de las políticas que estamos adoptando tienen como fin último la excelencia en la gestión. En un momento como el que estamos atravesando tenemos que ser más eficaces para conseguir ahorrar sin que los vecinos pierdan calidad en los servicios que disfrutan», aseguró.
Dentro de estos contratos adjudicados desde el comienzo de la legislatura, destacan el contrato de vigilantes y auxiliares de control, donde se han ahorrado más de 172.000 euros, el del mantenimiento de los servicios informáticos del Ayuntamiento y de los ascensores, con un ahorro de 91.327 euros y 83.400, respectivamente, o el de los uniformes de la Policía Municipal, en donde se gastará 52.000 euros menos. A estos se suman otros muchos, que tienen como objeto los servicios de limpieza, mantenimiento de calefacción y climatización o pólizas de seguros, entre otros.
Plan de austeridad
Estos cambios en los procedimientos de contratación forman parte de la política dirigida a cambiar la gestión del Consistorio. De hecho, nada más llegar al Ayuntamiento, la alcaldesa aprobó un plan de ahorro por un importe de cerca de un millón de euros, con medidas tales como la reducción del personal eventual, la supresión de gastos de representación, dietas o viajes.
A estas se han ido sumando otras muchas en estos meses, como el ahorro de más de 300.000 euros al año en concepto de alquileres, trasladando algunos servicios del Ayuntamiento a locales municipales o los mismos presupuestos aprobados para el año 2012 en los que se ahorra más de siete millones de euros sin incrementar la presión fiscal y reduciendo la deuda financiera en casi cinco millones.




