Desarrollado de forma paralela al nuevo Hyundai i30, con el que comparte prácticamente la totalidad de su tecnología (e incluso, parcialmente, elementos de diseño y carrocería), el nuevo cee’d de KIA debuta oficialmente en el 82º Salón de Ginebra y aterriza en los comercios españoles en verano.
Frente a su antecesor, el nuevo modelo es algo más largo y ancho, pero también más bajo, lo que debe conferir un aspecto más asentado. Sin embargo, y más allá de un diseño ideado para captar la atención de los compradores occidentales, en particular europeos, el nuevo compacto coreano apostará con ambición por la calidad y el detalle interiores.
Para ello, ofrecerá una terminación sensiblemente más esmerada (tanto por materiales como por ajustes) que en la actualidad, de por sí muy convincente, con elementos avanzados como un display táctil en la consola (ergonómica y envolvente, en línea con la del buque insignia Optima), de inspiración aeronáutica, para gestionar distintas funciones, mandos de tacto amortiguado, finos detalles cromados decorativos aquí y allá, materiales acolchados… No obstante, la intención del fabricante pasa, desde hace tiempo, por situar sus productos en el escalón Premium, un paso por delante de los Hyundai equivalentes.



