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Las pérdidas de la empresa obligan al Cabildo a replantearse la actividad y su gestión
Institución Ferial de Tenerife, sociedad anónima dependiente del cabildo insular, corre riesgo de disolución. No en vano las pérdidas superan la mitad de su capital social, pérdidas que, en el último ejercicio auditado (2010), no fueron cubiertas ni siquiera con las aportaciones previstas en los presupuestos de la corporación.<MC> La empresa, fundada en 1989, explota la Casa del Vino, ubicada en el municipio norteño de El Sauzal, y el Recinto Ferial de Santa Cruz de Tenerife.
En los últimos tres ejercicios analizados por el Servicio Administrativo de Presupuestos y Gasto Público del mismo cabildo, a cuyo «Informe de sociedades participadas» ha tenido acceso ABC, las pérdidas fueron constantes. En 2008, ascendieron a más de 150.000 euros (exactamente a 166.008 euros); en 2009, ya superaron los 300.000 (308.568) y, en 2010, se dispararon hasta casi 1,2 millones (1.191.559 euros). Cabe puntualizar que las pérdidas habrían rozado los 1,3 millones de euros ya en 2009 de no ser porque aún entonces no había cambiado el criterio para contabilizar las subvenciones.
En suma, pues, el agujero de la Institución Ferial de Tenerife excede la mitad de su capital social (660.000 euros), de modo que «se encuentra en causa de disolución legal», tal como advierten los técnicos de la corporación en el susodicho informe. De hecho, y conforme al Real Decreto Ley 781/1986, de 18 de abril y por el que se aprobó el Texto Refundido de las disposiciones legales en materia de Régimen Local, la entidad lleva en riesgo desde el ejercicio 2009. Ello implica que el cabildo ha de «valorar la necesidad de elaborar un plan de saneamiento para corregir el desequilibrio».
La situación del ente público es tan delicada que en 2010 no bastó para cubrir las pérdidas con los cerca de 900.000 euros previstos en los presupuestos del cabildo. En consecuencia, y como también ocurrió en el caso de la Empresa Insular de Artesanía —caso del que ayer informó este diario—, hizo falta «la dotación de recursos no previstos, en el escenario de estabilidad de esta entidad, por importe de 315.510 euros».
Por si fuera poco, la actividad de la sociedad —en la que en 2010 trabajaron 202 personas, sin contar al personal directivo— no alcanza siquiera para solventar los gastos de explotación, de ahí que no sea «viable en una economía de mercado», algo que también reconocen abiertamente los técnicos del cabildo.





