El Instituto de Desarrollo Económico y Empleo (Imdeec) activó en 2006 la estabilización de su plantilla, integrada en ese momento de un modo mayoritario por personal interino, a sabiendas de que el proceso contaba con la oposición de la Intervención del organismo autónomo. El acta del consejo rector diciembre de 2006 de la entidad municipal que está ahora bajo sospecha de irregularidades contables dejó constancia de la postura crítica del órgano fiscalizador del instituto al denominado Acuerdo sobre la Estabilidad en el Empleo, que figuraba en el orden del día a modo de propuesta.
La interventora lo pudo decir más alto, pero no más claro: «Es evidente que el acuerdo que se propone tiene repercusión económica, sin que se le haya requerido informe al respecto». En otras palabras: la propuesta de la presidenta del Imdeec —que era la edil de Izquierda Unida Milagros Escalera— no estaba acompañada de una memoria económica. Además, la responsable del órgano fiscalizador consideró que «es imprescindible conocer en profundidad el expediente y determinar si los supuestos concretos los empleados que iban a pasar de interinos a indefinidos se encuadran en lo dispuesto en el Estatuto de los Trabajadores».
La presidenta del Imdeec, tal y como señala el acta al que ha tenido acceso este periódico, le enmendó la plana a la Intervención y recalcó que «el acuerdo se suscribe en el ámbito de la negociación colectiva, se ajusta a la legalidad y no ve razones para dejarlo sobre la mesa». Escalera añadió que el acuerdo de estabilidad de empleo «supone una mejora de lo dispuesto legalmente y se anticipa a un fraude de ley que se va a producir si se mantiene la temporalidad de los contratos».
La advertencia de Intervención en diciembre de 2006 al ponerse en marcha el proceso para meter en plantilla a 23 trabajadores interinos —esto es, el 80 por ciento de su personal— fue desoída por el equipo de gobierno municipal de ese momento, compuesto sólo por IU, así como por el posterior, sostenido por un pacto entre Izquierda Unida y el Partido Socialista. Tanto que la transformación de los contratos interinos en indefinidos se consumó en diciembre de 2010 sólo con la oposición del PP y con un informe negativo de la Secretaría General del Imdeec, que aseguraba que «al trabajar como interinos en «fraude de ley» jamás podrían beneficiarse de esa condición para acabar siendo indefinidos.
Gran parte de los 23 empleados que normalizaron su situación económica llevaban encadenando contratos temporales desde 2004 y 2005, con lo que habían superado el plazo fijado por ley para un trabajo de ese tipo. Además, se cubrían con ese tipo de vinculación laboral puestos que, aunque en algunos casos habían nacido como temporales, habían acabado siendo estructurales.
No ha sido ésta la única ocasión en la que la concatenación de vinculaciones laborales temporales ha generado controversia en el seno del Imdeec. En septiembre de 2010 se conoció una sentencia que obligaba a este organismo a indemnizar o readmitir a tres trabajadores. Optó por abonarles la compensación por despido. Se daba la circunstancia de que dos de ellos concatenaron 21 contratos por obra y servicio desde que comenzaron a trabajar para el instituto hasta que se prescindió de ellos.
De otro lado, la comisión de investigación de Imdeec, sobre el que hay sospechas de anomalías en las nóminas, celebra esta tarde su tercera sesión, en la que aún no se celebrarán las comparecencias que se acordaron solicitar en la reunión de la pasada semana. Por la comisión han de pasar los tres empleados del Imdeec a los que se abrió expediente por las sospechas de haber alterado la Relación de Puestos de Trabajo (RPT).




