En Vídeo
En imágenes
«Tom, tú cuentas hasta tres, ¿ok?». «Ok. One, two, three»... Y en medio segundo La Última Cena vio la luz. El Centro de Arte Canal ya guarda entre sus cuatro paredes la copia de la obra maestra de Leonardo da Vinci, obra de su discípulo Giampietrino, de 1515. Ignacio González asistió esta mañana al descubrimiento de la pintura. Desde primera hora de la mañana, el cuadro aguardaba boca abajo para calcular la tensión del lienzo y ajustarlo bien al marco.
Al medio día, los técnicos de la National Gallery de Londres decidieron «alumbrar» la obra. Ocho metros de largo por tres de ancho. Jesús en mitad de la mesa, rodeado por sus doce Apóstoles. El resto forma parte de la misterio y la literatura. La Última Cena se exhibirá desde el viernes en el Centro de Arte Canal, junto a la plaza de Castilla, hasta el mes de mayo.
Viaje de dos días
El cuadro, procedente de Londres, partió del puerto británico de Portsmouth a las 11:00 horas el pasado domingo y llegó a Santander a las 12:00 del mediodía del lunes. De allí, se dirigió a Madrid en camión, llegando a Arte Canal, a las 18:00 horas. En total, el cuadro, que iba guardado en una caja de 220 kilogramos y unas dimensiones de 387 x 98 x 1008 centímetros, recorrió 1.323 kilómetros.
González destacó que «en esta versión de La Última Cena, que hoy se expone, podemos encontrar el eco más fiable de lo que expresó el genio italiano, mejor aún que en la propia obra original debido a su estado actual».



