En Vídeo
En imágenes
El nuevo Atlético se ilusiona con la la Europa League, convertido el torneo en una especie de mini Champions ya que caen en esta ronda muchos peces gordos que no han cumplido en las altas esferas. Hay brotes verdes en la era Simeone y el conjunto rojiblanco ya no pierde como antes, que es mucho tal y como transcurría el curso, invicto en los seis últimos partidos y también imbatido. Hoy traslada a Europa la tendencia al alza de la Liga y desafía con buena cara al Lazio después de visitar ayer a Benedicto XVI. El Atlético ya está «bendecido para jugar bien», dice Enrique Cerezo.
Roma reclama algo más de este Atlético porque el rival tiene nombre y fuerza, tercero en Italia y reconciliado con la historia. No hace mucho que el Lazio asustaba y fue precisamente cuando Simeone defendía orgulloso ese escudo, héroe de la grada durante esos cuatro años en donde ganó un Scudetto, una Copa, una Supercopa de Italia y una Supercopa de Europa. «Existe un gran afecto con los seguidores», aceptó el argentino, motivado con una cita que evoca grandes recuerdos. «Es un día especial por lo que a mí se refiere porque juegan el Lazio y el Atlético». La afición del conjunto italiano, revoltosa y vinculada a la derecha, le rendirá tributo en su regreso.
Europa no da lugar a las pruebas y Simeone no piensa escatimar, únicamente condicionado por la lesión de Tiago. Se enfrenta a un grupo en donde resalta Miroslav Klose, nombre asociado con el gol sin que importe la camiseta que vista. Esto es la Europa League y aquí ya no quedan chollos. Están los dos Manchesters, el United y el City. Están el Ajax, el Udinese, el Oporto, el PSV o el Schalke 04. Y están también el Valencia y el Athletic, que también se desplazan en la ida de los dieciseisavos.
El Athletic, a -15 en Moscú
Los vascos combaten al frío siberiano (-15 grados, hielo y nieve) contra el Lokomotiv de Moscú, oponente venido a menos y fuera de forma. Por su parte, el Valencia se traslada a Inglaterra para enfrentarse al Stoke City, esencia puro del fútbol británico y en donde destacan los saques de banda de Rory Delap. Se expresan por alto, justamente uno de los puntos débiles de los blanquinegros.







