En Vídeo
En imágenes
Desde que se casó con el príncipe Guillermo de Inglaterra, hemos visto a Catalina de Cambridge en multitud de actos oficiales, pero en ninguno tan espontánea y tierna como en la visita que ha realizado este martes, día de San Valentín, a un bar para alcohólicos rehabilitados y al hospital infantil Alder Hey, en Liverpool.
A pesar de que su marido está destinado en las Islas Malvinas, Kate no ha pasado sola esta fecha tan señalada y ha recibido multitud de obsequios. Durante su visita al bar, un niño de ocho años le obsequió con una taza, un ramo de rosas rojas y una tarjeta con la siguiente inscripción: «Querida Kate, feliz día de San Valentín, te quiero, Jaqson».
Además, la princesa ayudó a preparar un cóctel sin alcohol, con almendras, miel, nata y plátano, al que llamaron «La Duquesa» en su honor.
Después, Catalina visitó un hospital infantil donde miles de niños se acercaron para abrazarla, entregarle flores y hacerse fotos con la joven duquesa, que no dejó de sonreír durante toda la visita.








