En Vídeo
En imágenes
El agujero de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) afecta ya a sus inversores. La entidad alicantina, ahora Banco CAM, ha suspendido el pago de los intereses de tres emisiones de deuda subordinada y participaciones preferentes que hizo por 760 millones de euros. «No se efectuará el abono previsto para el 15 de febrero de 2012», ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La entidad, intervenida en julio de 2011 y adjudicada en diciembre a Sabadell, recuerda en su comunicado al supervisor bursátil que el pago de esos rendimientos estaba ligado contractualmente «al supuesto de que la cuenta de resultados de la entidad no haya presentado pérdidas en el ejercicio anterior». La CAM registró a lo largo del pasado 2011 pérdidas por 2.713 millones de euros, lo que no impidió que sus directivos se repartiesen ese año una retribución de 2,4 millones de euros. De hecho, el Banco de España ha abierto un expediente disciplinario contra 30 altos cargos de la anterior cúpula de la caja.
La situación de estos inversores se suma así a la de los 54.000 cuota partícipes de la vieja caja de ahorros. Tras la venta de la entidad a Sabadell, esos títulos podrían perder todo su valor. «No tendrán ningún valor económico, valdrán cero», dijo el presidente del banco catalán, José Oliu, tras la subasta pública de la CAM. Aunque, como ya informó este diario, Sabadell podría llegar a un acuerdo —después de marzo, una vez asuman la gestión de Banco CAM— con al menos los clientes minoristas para evitar que pierdan toda su inversión.







