La presidenta regional presidió ayer un acto de Nuevas Generaciones, en el que afirmó que los ajustes garantizan los servicios sociales básicos de calidad
La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, ha reconocido que el Gobierno regional está aplicando medidas de ahorro «importantes, muy duras», pero subrayó que el Ejecutivo se ha impuesto «las primeras» y «más que a ningún empleado público». Ante miembros de Nuevas Generaciones (NNGG) de Castilla-La Mancha, aseveró que los ajustes tienen como finalidad garantizar la prestación de los servicios sociales básicos de calidad, en alusión a la manifestación que el sábado recorrió las calles de Toledo convocada por más de una decena de sindicatos bajo el lema «En Defensa de los Servicios Públicos y en Contra de los Recortes».
«Por mucho que griten algunos y por muchas pancartas que veamos en la calle, son muchos más los que quieren que trabajemos para crear puestos de trabajo. Y eso es lo que vamos a hacer», afirmó Cospedal.
Incidió en el hecho de que el Gobierno ha sido el primero que se aplicó las medidas de «ahorro y austeridad» y manifestó su voluntad de que este mensaje quede «meridianamente claro, porque en esto hay algunos que son especialistas en mentir».
Advirtió de que en Castilla-La Mancha se han terminado «las horas del despilfarro, de la mala gestión y de pensar que el dinero público no pertenece a nadie y se lo lleva el viento» y que esto será posible por la acción de un Gobierno «austero y sobrio».
Sin embargo, señaló que una de las principales tareas del Gobierno regional es «cuidar de los que están en paro» y para tratar de bajar las cifras del desempleo, la presidenta regional anunció que el Gobierno de Castilla-La Mancha aprobará una deducción del Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas (IRPF) para fomentar el autoempleo, especialmente dirigido a los jóvenes. La aprobación de la Ley de Emprendedores es otra de las medidas para la creación de empleo que apuntó Cospedal, que también anunció que se trabaja en la elaboración del Plan de Empleo Joven, que se está negociando «con los que quieren hablar, porque hay muchos que quieren gritar, pero no quieren hablar». Dijo que su obligación es procurar que quien tiene un trabajo lo conserve, pero también que pueda acceder a uno quien está en desempleo.
Asimismo, adelantó que la reforma educativa que tiene previsto aprobar el Gobierno central buscará la excelencia y premiará el esfuerzo de los alumnos y el «trabajo bien hecho». Cospedal aludió a las declaraciones de la comisaria europea de Educación, Androulla Vassiliou, que apuntó que la situación de España es «muy preocupante», ya que sus tasas de desempleo (más del 40%) y de abandono escolar temprano (28,4%) son «de las más altas de la UE».
Por otra parte, Cospedal criticó a los sindicatos por anunciar manifestaciones para protestar por la nueva reforma laboral y les ha acusado de movilizarse porque, con la norma que entra en vigor, «pierden su capacidad de influencia» en las empresas.
La presidenta apeló a la responsabilidad de los sindicatos como agentes sociales y afirmó que «nadie entiende que hayan estado callados durante siete años» en los que ha subido el paro hasta los 5 millones de desempleados y «hoy protesten porque sean los empresarios y sus trabajadores los que puedan decidir cómo salvar su futuro».




