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Uno de los miembros del "comando Bolueta" condenado por intentar atentar, en 2001, contra un concejal del PSE en La Arboleda (Vizcaya) ha asegurado en un juicio celebrado en la Audiencia Nacional que conoce al ex dirigente de ETAFrancisco Javier García Gaztelu,"Txapote", -que presuntamente ordenó el atentado- "de la tele".
Durante la vista oral en la que se juzga a "Txapote" y otros dos presuntos miembros del "talde", Ángel López Anta y Xavier Zabalo, por intentar acabar con la vida del edil socialista, Zabalo ha desvinculado a los acusados del intento y ha indicado que el comando estaba formado únicamente por dos personas, él y su compañero Óscar Calabozo, también condenado por la acción.
«Soy de ETA y muy orgulloso»
Ambos etarras han negado también que recibieran órdenes de "Txapote" para cometer la acción. Mientras Zabalo mencionaba que sólo conoce al dirigente a través de los medios de comunicación, Calabozo aseguraba que sabe quién es "por la militancia" aunque no recuerda exactamente "de qué". "Lo ví por ahí pero no recuerdo donde", ha indicado. Tanto Zabalo como Calabozo han dicho al tribunal que se vieron obligados a vincular a los acusados con los hechos por "las torturas" recibidas a manos de la Guardia Civil tras su detención. A la pregunta formulada a Calabozo sobre si pertenece a la organización terrorista, el condenado ha indicado: "Sí, y estoy orgulloso".
La Fiscalía pide para "Txapote" 32 años de prisión y para los otros dos acusados 28, por intentar atentar contra el concejal Martín Martínez en 2001. El fiscal Vicente González Mota les atribuye la comisión de delitos de pertenencia a organización terrorista -en grado de dirigente en el caso del jefe militar etarra- estragos terroristas y asesinato terrorista en grado de conspiración. Según defiende, López Anta y Zabalo integraban el "comando Bolueta" que desarrollaba labores de información de posibles objetivos de ETA.
Entre los vigilados se encontraba el concejal socialista, sobre el que la banda decidió acabar con su vida. A partir de los datos recabados sobre Martínez, "Txapote" encargó a Calabozo preparar un coche-bomba. Anta y Zabalo participaron también en la colocación del vehículo. No obstante, el comando no logró llevar a cabo "su letal propósito" al no localizar al concejal en la fecha fijada para matarle. Después de ello intentaron aparcar el coche en las proximidades de la sede de Seguros Bilbao y tampoco lo consiguieron "al no encontrar estacionamiento". Por último, dejaron el vehículo frente a un bloque de viviendas y dieron aviso a la Policía Municipal. Durante el desarrollo del juicio López Anta y Zabalo han negado cualquier relación con los hechos e incluso conocer al concejal amenazado.
Ambos han contestado a las preguntas formuladas por sus abogados defensores y puesto de manifiesto que ya han sido condenados por pertenencia a organización terrorista. Por su parte, "Txapote" no ha querido declarar y ha asegurado que no reconoce la legitimidad del tribunal para juzgarle.
La presidenta del tribunal, la juez Ángela Murillo, ordenó que le separaran de los otros dos acusados debido a que conversaba con ellos durante la vista. En el juicio testificaron además agentes de policía que destacaron que se hallaron huellas de Zabalo en un periódico localizado en el interior del vehículo y en una carcasa empleada para cubrir el artefacto instalado en el coche.
La Audiencia Nacional juzga hoy al exjefe del aparato militar de ETA Francisco Javier García Gaztelu, «Txapote», y a dos presuntos miembros del «comando Bolueta» por el intento de asesinato del concejal del PSEMartín Martínez en 2001, hechos por los que la Fiscalía pedirá entre 28 y 32 años de prisión.
El fiscal Vicente González Mota, ha elevado a definitiva la petición de pena de 32 años de cárcel para "Txapote" y 28 para Ángel López Anta y Xabier Zabalo Beitia por delitos de pertenencia a banda armada, asesinato terrorista en grado de conspiración y estragos.
Según el representante del Ministerio Público, los tres procesados, junto a Óscar Calabozo Casado formaban el citado comando, del que Txapote era el máximo responsable y que se encargaba de recabar información sobre posibles objetivos de ETA.
Alegan torturas policiales
Tanto Anta como Zabalo han negado su participación en los hechos enjuiciados y han alegado que sufrieron torturas en el momento de su declaración policial, mientras que «Txapote» se ha negado a declarar, ya que, según ha señalado, no reconoce la «licitud» del tribunal.
Además, a preguntas de una de las defensas, Zabalo ha asegurado que las huellas que se encontraron en el interior del vehículo, en un periódico de El Correo de Guipúzcoa -y que los peritos identifican como suyas- estaban allí porque «él trabajaba en eso, era su quehacer» dentro del comando.
Atentado frustrado
Uno de los amenazados sobre los que el comando recababa información fue Martín Martínez, concejal del PSE en Arboleda (Vizcaya), «contra quien se acordó quitarle la vida» atentando con la colocación de un coche-bomba.
Para ello, García Gaztelu suministró a Calabozo un Renault 19 Chamade, sustraído en diciembre de 2000 en Deva (Guipúzcoa) y al que se le sustituyeron las placas de matrícula por otras falsas, para después insertarle un artefacto explosivo compuesto por 60 kilos de explosivo industrial a base de nitrato amónico.
Zabalo, Anta y Calabozo, prosigue el fiscal, se dispusieron a realizar su «letal propósito» y, aunque el atentado estaba preparado para finales de enero de 2001, no pudieron llevarlo a cabo porque «no volvieron a localizar» a Martínez.
Así, «decidieron utilizar el coche-bomba» contra la compañía Seguros Bilbao, situada en el Paseo del Puerto de Guecho (Vizcaya), pero desistieron al no encontrar aparcamiento, por lo que lo estacionaron frente a un bloque de viviendas dando previo aviso a la Policía Municipal.
Por estos hechos, Calabozo fue condenado a 18 años de prisión por el intento de atentado contra la compañía de seguros, pero la sección cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional le absolvió de tratar de asesinar al concejal.




