En Vídeo
En imágenes
La entidad declaró en el mismo ejercicio pérdidas por valor de 2.700 millones
Los siete principales directivos de Caja Mediterráneo se repartieron casi 2,4 millones de euros en retribuciones en el ejercicio 2011, año en el que la entidad financiera registró unas pérdidas que superan los 2.700 millones de euros, según los últimos datos remitidos al Banco de España.
El órgano regulador, que tras verse obligado a intervenir la caja alicantina la ha vendido al Banco Sabadell, ha abierto expediente disciplinario a los miembros de la antigua cúpula de la CAM para esclarecer su responsabilidad en la mala gestión de la entidad. El expediente afecta al ex presidente Modesto Crespo, a sus ex directores generales Roberto López Abad y María Dolores Amorós, así como al resto de integrantes del consejo de administración y de la comisión de control.
Sin cláusula de blindaje
Según los datos que trascendieron ayer, los siete directivos que permanecieron al frente de la Caja de Mediterráneo (CAM) tras la intervención de percibieron en 2011 retribuciones que suman 2.372.000 euros brutos: 2.332.000 euros en concepto de sueldo, 15.470 euros dietas y 14.400 euros en otros conceptos.
Los directivos no recibieron remuneraciones por cláusulas de blindaje, ni tampoco sistemas de retribución en acciones. Por otro lado, la entidad no retribuyó durante 2011 a los miembros del consejo de administración ni del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) en su calidad de administrador provisional.
Tras la intervención, estos administradores se han encargado de sanear el balance de la entidad, lastrada por los créditos multimillonarios al sector del «ladrillo» que ahora están calificado como de dudoso cobro. Culminado este proceso, el Banco de España ha vendido la entidad al Banco de Sabadell al precio simbólico de un euro.






