En Vídeo
En imágenes
La Policía griega ha intentado dispersar con gases lacrimógenos a los manifestantes reunidos frente al Parlamento en Atenas, donde esta medianoche se vota el plan de recortes que exige la «troika» para hacer efectivo el rescate de una economía en riesgo de bancarrota. La Policía ha respondido con gases y cargas a los grupos violentos que han empleado cócteles molotov y han levantado barricadas en algunas calles cercanas a la plaza Syntagma. Más de 20 personas han sido detenidas.
En la manifestación convocada por los sindicatos, la Policía ha contabilizado hasta 80.000 personas en el centro de Atenas, que fue cerrado al tráfico. Otras 20.000 personas se han echado a las calles de Salónica. Seis manifestantes y 40 policías han resultado heridos, dos de ellos de gravedad.
Además, una cafetería de la cadena Starbucks, una sucursal del banco griego Eurobank y el cine Attikon, uno de los más antiguos de Atenas, han sido incendiados durante los disturbios.
«No es fácil vivir en estas condiciones, pero en 2020 seremos esclavos de los alemanes»
«No es fácil vivir en estas condiciones, pero en 2020 seremos esclavos de los alemanes», ha señalado Maragoudakis Andreas, un ingeniero de 49 años. «Estamos aquí por nuestros padres e hijos y aquellos que no pueden venir», declaró Stella Maguiña, contable de 33 años.
Los manifestantes han acudido a la Plaza Sintagma en respuesta a la llamada de los sindicatos ADEDY y GSEE y la izquierda radical, que se oponen al plan que el Gobierno quiere sacar adelante.
Unos 5.000 policías han sido desplegados para evitar que se produjeran disturbios. Las manifestaciones han sido muy habituales en los últimos meses, marcadas por los duros enfrentamientos.








